sábado, 30 de octubre de 2010

EDGAR ALLAN POE, ANNABEL LEE























It was many and many a year ago,
In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
By the name of Annabel Lee; —
And this maiden she lived with no other thought
Than to love and be loved by me.

I was a child and she was a child,
In this kingdom by the sea;
But we loved with a love that was more than love —
I and my Annabel Lee —
With a love that the wingéd seraphs in Heaven
Coveted her and me.

And this was the reason that, long ago,
In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
My beautiful Annabel Lee;
So that her high-born kinsmen came
And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre,
In this kingdom by the sea.

The angels, not half so happy in Heaven,
Went envying her and me —
Yes! — that was the reason (as all men know,
In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
Chilling and killing my Annabel Lee.

But our love it was stronger by far than the love
Of those who were older than we —
Of many far wiser than we —
And neither the angels in Heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful Annabel Lee: —

For the moon never beams, without bringing me dreams
Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
Of the beautiful Annabel Lee: —
And so, all the night-tide, I lie down by the side
Of my darling — my darling — my life and my bride,
In her sepulchre there by the sea —
In her tomb by the sounding sea.

The moment I became Edgar I suddenly realized I was in Hell
acuarela pintada por Marilyn Manson

POE Y ANNABEL LEE

Annabel Lee es el último poema completo compuesto por el escritor y poeta romántico estadounidense Edgar Allan Poe. 
Trata el  tema de la muerte de una joven y hermosa mujer tan frecuente en su obra.
El narrador que ama a Annabel Lee desde la niñez, sigue enamorado de ella tras el prematuro fallecimiento de la joven.
Su amor hacia ella es tan fuerte que en su desesperación por su pérdida acusa hasta a los ángeles de celos. 

A pesar de los debates existentes se cree que el poema está inspirado en su esposa Virginia Eliza Clemm, fallecida dos años antes. 





El poema, fue compuesto en 1849 y no se publicó hasta después de la muerte del autor, ese mismo año.

Es difícil fijar el texto definitivo ya que, por ejemplo,la «Edgar Allan Poe Society» de Baltimore, Maryland ha identificado hasta once versiones diferentes del poema que fueron publicadas entre 1849 y 1850.










RADIO FUTURA Y POE 


Esta es la versión con música del poema de Poe que hizo Radio Futura, grupo de rock de la Movida madrileña de los años 80.
Puedes leerla aquí y escucharla más abajo.

ANNABEL LEE

Hace muchos, muchos años en un reino junto al mar
habitó una señorita cuyo nombre era Annabel Lee
y crecía aquella flor sin pensar en nada más
que en amar y ser amada, ser amada por mi.

Éramos sólo dos niños mas tan grande nuestro amor
que los ángeles del cielo nos cogieron envidia
pues no eran tan felices, ni siquiera la mitad,
como todo el mundo sabe, en aquel reino junto al mar.

Por eso un viento partió de una oscura nube aquella noche
para helar el corazón de la hermosa Annabel Lee
luego vino a llevársela su noble parentela
para enterrarla en un sepulcro en aquel reino junto al mar.

No luce la luna sin traérmela en sueños
ni brilla una estrella sin que vea sus ojos
y así paso la noche acostado con ella,
mi querida hermosa, mi vida, mi esposa.

Nuestro amor era más fuerte que el amor de los mayores
que saben más como dicen de las cosas de la vida
ni los ángeles del cielo ni los demonios del mar
separaran jamás mi alma del alma de Annabel Lee.

No luce la luna sin traérmela en sueños
ni brilla una estrella sin que vea sus ojos
y así paso la noche acostado con ella,
mi querida hermosa, mi vida, mi esposa.

En aquel sepulcro junto al mar
en su tumba junto al mar ruidoso.
Hace muchos, muchos años en un reino junto al mar
habitó una señorita cuyo nombre era Annabel Lee
y crecía aquella flor sin pensar en nada más
que en amar y ser amada, ser amada por mi.
Edgar Allan Poe








LEOPOLDO MARÍA PANERO Y POE

Este es el acercamiento a la Annabel Lee de Poe que hace el poeta Leopoldo María Panero:




Hay un nombre cuyo ruido hace
temblar al aire como si fuera de algo
el de mi hermosa ANNABEL LEE: el de una niña
que me amó como si yo algo fuera
y que al morir supo tan sólo
a Dios decir un nombre, un ruido:

ANNABEL LEE.

Yo era una niña y ella casi un niño
nadando los dos bajo el mar; pero
nos amábamos ambos de algo como hierro
y llorábamos juntos los dos, bajo el cielo.
Y fue ese el motivo quizá por el que un día
una lágrima cayó del cielo disolviendo
como un ácido el cuerpo que temblaba
de mi hermosa, de mi pálida ANNABEL LEE, y entonces
vinieron sus padres, gente de dinero
a hacerse cargo del alma, y dicen
que la enterraron bajo el mar.

Pero hoy los huesos de una niña bailan
allí junto a una roca, cerca
de aquel reino moribundo que hay
debajo del mar, y cantan
aún esa canción demente, la
de los seres que
se enterraron juntos pronunciando
a solas el nombre de

ANNABEL LEE.

Publicado en de Poesía. 1970-1985 (Visor, 1986)










viernes, 29 de octubre de 2010

MINICUENTOS








EN ESTE VÍDEO PUEDES VER ALGUNAS ILUSTRACIONES PARA FAMOSOS MINIRRELATOS






LOS FANTASMAS Y YO





















FANTASMA



















EL HOMBRE INVISIBLE

















ZAPATOS


















FINAL PARA UN CUENTO FANTÁSTICO


















UN CREYENTE





EL DINOSAURIO






MENSAJE


















LLAMADA


















EL SUEÑO DE LA MARIPOSA




LA CUCARACHA SOÑADORA






EL RAYO QUE CAYÓ DOS VECES EN EL MISMO SITIO






ITINERARIO








miércoles, 27 de octubre de 2010

ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE


ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
—“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
—“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
—“¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!”
—“Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
—“Ábreme la puerta, Blanca,
ábreme la puerta, niña.”
—“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
—“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
—“Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
—“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”


Fuente: “Romance del enamorado y la muerte”, siglo XVI. Recogido por Ramón Menéndez Pidal en su obra Flor nueva de romances viejos, de 1928.


LAS VARIANTES EN LOS ROMANCES

Se llaman variantes a las modificaciones que aparecen en los romances debidas a su transmisión oral.


Observa las variaciones que hay entre el texto recogido por Ramón Menéndez Pidal y la versión que canta Joaquín Díaz.







LA INMINENCIA DE LA MUERTE
Este romance  novelesco o lírico trata dos de los grandes temas de la literatura universal: el amor y la muerte.
Un enamorado parece tener una premonición de su próxima muerte durante un sueño.
La muerte inexorable se le aparece personificada como una dama blanca y fría.
Sale apresurado a buscar a su amada en medio de la noche para despedirse de ella.
Pero su afán por subir a la torre donde está su enamorada es lo que le causa la muerte de la que pretendía huir.

Este texto se enlaza con obras como La Celestina de Fernando de Rojas, La muerte de Iván Ilich de Tolstoi, La dama del alba de Alejandro Casona, el cuento de Jean Cocteau, El gesto de la muerte, basado en un relato de Las mil y una noches, o el artículo literario de Manuel Vicent publicado en el periódico El País titulado La huida.




























martes, 26 de octubre de 2010

WALT WHITMAN, UNA HOJA DE HIERBA






UNA HOJA DE HIERBA



Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.

Descubro que en mí,
se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente
con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos
y que puedo hacerlo volver atrás,
y hacia mí, cuando quiera.
Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas,
me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase,
y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas
y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras
y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho
use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice
entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya
refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte
al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido
en la fisura del peñasco.





















sábado, 23 de octubre de 2010

JAIME PRIEDE, EL COLECCIONISTA DE TARJETAS POSTALES


















JAIME PRIEDE

Jaime Priede (Langreo, 1965) ha publicado el libro de poesía El coleccionista de tarjetas postales (Deva, 2000) y el libro de ensayos Dejad que baile el forastero (Bartleby, 2004). 
Ha traducido la obra poética de Anne Michaels en dos volúmenes: El peso de las naranjas/Miner`s Pond (Bartleby, 2001) y Buceadores de la piel (Bartleby, 2003), el libro de arte de John Berger Esa belleza (Bartleby, 2004), la obra poética completa de Raymond Carver en el volumen Todos nosotros (Bartleby, 2006), el misceláneo del mismo autor Sin heroísmos, por favor (Bartleby, 2005), el volumen de Tess Gallagher Carver & yo y el Premio Pulitzer de Poesía 2000 Reparaciones, de C.K.Williams en Bartleby Editores.  También ha realizado la edición bilingüe de El Puente (Trea, 2007), de Hart Crane. Además Jaime Priede ha traducido para Bartleby a poetas como Robert Hass, Premio Pulitzer 2008.
La colección Bartleby poesía publica en español, en edición bilingüe, el libro Elegía, que Mary Jo Bang escribió entre junio de 2004 y junio de 2005, tras la muerte por sobredosis de su hijo, y con el que logró unos de los más prestigiosos premios de poesía de los EEUU, el National Book Critics Circle Award, una especie de equivalente al Premio Nacional de Poesía en España. El prólogo de esta edición, al igual que la traducción, corren a cargo de este poeta asturiano. Priede colabora como crítico literario en la revista Quimera y ocasionalmente con Letras Libres, Ínsula y el diario El País. Actualmente prepara un libro de ensayo/ficción.






JAIME PRIEDE, ALGUNOS POEMAS DE EL COLECCIONISTA DE TARJETAS POSTALES

Vuelvo al lugar donde hablaban de mí,
la casa donde desperdiciaba las horas
velando la siesta de un lagarto.
La mirada acepta hoy sin inquietud
y termina su plato en silencio.
La piel dura de la luz me cobijó
tantas veces aquí
que vivo para completar constantemente
la memoria,
hasta que un día el pasado no sea nada
y haya desaparecido toda esperanza,
o hasta que la lucidez, dulce avispa,
acumule contundencia
entre los escasos pájaros de la calle.
Encontrar las lapas que alimenta mi dolor.
La frase objetiva de un charco en calma.


***

Las persianas verdes, la pared blanca,
crece en los canalones algo de hierba,
extraña como un idioma que ya no hablan
los hombres y sólo conoce la lengua.
Crece con la lluvia una idea, una forma
de pensar en la que los objetos
pierden la ilusión con la que se protegen
de nosotros y nos entregan lo que nos corresponde.


***


Desde la terraza observo
cómo se dejó llover la tarde
en los bancos del parque.
Tira de mi jersey la cama deshecha al lado
y también el gotear de los columpios,
la abertura del óxido.
Poco a poco
la conquista de las bicicletas
repoblando lo inevitable,
lo aplazado.



Te escribo en el reverso de tarjetas postales
que poco a poco voy dejando sin franquear.
Viajero por mi propia vida.
Nadie del otro lado.
Escribo poemas de amor para saber algo de mí,
Por ejemplo:
“No sé qué sembró la sabiduría
en tus ojos
pero olvidé a tu lado las ganas de reír.
Será un gran regato blanco
A los pies de tu próximo amante,
y terminarás por buscar mi olor
en el amanecer de los jardines puros
donde se quema la ira.
No habrá más mensajes de las orillas cálidas
que buscan las yemas de mis dedos.
Llevo demasiado tiempo asomado a esta ventana
para estar acostumbrado a una habitación vacía”.
Como si hiciera una tabla de gimnasia antes de tomar la calle.


***


JAIME PRIEDE, ALGUNAS TRADUCCIONES:


EDGAR ALLAN POE   CUATRO CUENTOS

http://www.krkediciones.com/autores.php?a=542

RAYMOND CARVER  SIN HEROÍSMOS, POR FAVOR

http://www.elmundo.es/documentos/2005/10/cultura/carver/cuento.html

RAYMOND CARVER  TODOS NOSOTROS

http://jordidoce.blogspot.com/2006/08/todos-nosotros-de-raymond-carver.html

ROBERT HASS  TIEMPO Y MATERIALES

http://www.ellectorperdido.com/2010/01/18/tiempo-y-materiales-robert-hass/


MARY JO BANG  ELEGÍA

http://www.lne.es/cultura/2010/09/22/nombre-hijo/968562.html

Mary Jo Bang Examines Grief's Poetic Form, the Elegy : NewsHour Poetry Series : Video : The Poetry Foundation


HART CRANE   EL PUENTE













martes, 5 de octubre de 2010

ANTONIO MACHADO, CAMINANTE SON TUS HUELLAS

VIDA DE ANTONIO MACHADO
         












CAMINANTE, SON TUS HUELLAS

 
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.







EPITAFIO DE LA TUMBA DE ANTONIO MACHADO EN COLLIOURE (FRANCIA)







sábado, 2 de octubre de 2010