viernes, 4 de enero de 2013

CLEMENT CLARKE MOORE, UNA VISITA DE SAN NICOLÁS




A VISIT FROM ST. NICHOLAS
El poema Una visita de San Nicolás, más conocido por su primer verso “Era la noche antes de Navidad”, fue publicado  anónimamente por primera vez el 23 de diciembre de 1823. 

Este poema es en gran parte el responsable de la imagen que se tiene de Papá Noel desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. 

En él se describe su aspecto físico, la noche de su visita, el  trineo que utiliza, el número y nombre de los renos y el tradicional reparto de juguetes a los niños. 



La autoría de este poema es discutida, por un lado se atribuye al profesor americano Clement Clarke Moore y, por otro lado, a un primo de su mujer, el Major Henry Livingston Jr.

El ilustrador Thomas Nast, contemporáneo de ambos,  dibujó a Santa Claus con el aspecto inconfundible con el que lo conocemos hoy.



EN ESTE VÍDEO PUEDES ESCUCHAR A VISIT FROM ST. NICHOLAS





'TWAS THE NIGHT BEFORE CHRISTMAS OR ACCOUNT OF A VISIT FROM ST. NICHOLAS

'Twas the night before Christmas, when all through the house
Not a creature was stirring, not even a mouse.
The stockings were hung by the chimney with care,
In hopes that St Nicholas soon would be there.

The children were nestled all snug in their beds,
While visions of sugar-plums danced in their heads.
And mamma in her 'kerchief, and I in my cap,
Had just settled our brains for a long winter's nap.

When out on the lawn there arose such a clatter,
I sprang from the bed to see what was the matter.
Away to the window I flew like a flash,
Tore open the shutters and threw up the sash.

The moon on the breast of the new-fallen snow
Gave the lustre of mid-day to objects below.
When, what to my wondering eyes should appear,
But a miniature sleigh, and eight tinny reindeer.

With a little old driver, so lively and quick,
I knew in a moment it must be St Nick.
More rapid than eagles his coursers they came,
And he whistled, and shouted, and called them by name!

"Now Dasher! now, Dancer! now, Prancer and Vixen!
On, Comet! On, Cupid! on, on Donner and Blitzen!
To the top of the porch! to the top of the wall!
Now dash away! Dash away! Dash away all!"

As dry leaves that before the wild hurricane fly,
When they meet with an obstacle, mount to the sky.
So up to the house-top the coursers they flew,
With the sleigh full of Toys, and St Nicholas too.

And then, in a twinkling, I heard on the roof
The prancing and pawing of each little hoof.
As I drew in my head, and was turning around,
Down the chimney St Nicholas came with a bound.

He was dressed all in fur, from his head to his foot,
And his clothes were all tarnished with ashes and soot.
A bundle of Toys he had flung on his back,
And he looked like a peddler, just opening his pack.

His eyes-how they twinkled! his dimples how merry!
His cheeks were like roses, his nose like a cherry!
His droll little mouth was drawn up like a bow,
And the beard of his chin was as white as the snow.

The stump of a pipe he held tight in his teeth,
And the smoke it encircled his head like a wreath.
He had a broad face and a little round belly,
That shook when he laughed, like a bowlful of jelly!

He was chubby and plump, a right jolly old elf,
And I laughed when I saw him, in spite of myself!
A wink of his eye and a twist of his head,
Soon gave me to know I had nothing to dread.

He spoke not a word, but went straight to his work,
And filled all the stockings, then turned with a jerk.
And laying his finger aside of his nose,
And giving a nod, up the chimney he rose!

He sprang to his sleigh, to his team gave a whistle,
And away they all flew like the down of a thistle.
But I heard him exclaim, 'ere he drove out of sight,
"Happy Christmas to all, and to all a good-night!"




ERA LA NOCHE ANTES DE NAVIDAD
UNA VISITA DE SAN NICOLÁS

Era tarde en Nochebuena, nada en la casa se oía,
hasta el ratón de alacena con su familia dormía.
De la repisa colgaban, medias en la chimenea,
San Nicolás, al llenarlas, tendría una gran tarea.

Los niños dormían ya y soñaban sutilezas,
imaginando visiones en sus pequeñas cabezas,
y mamá con su pañuelo, y yo con mi mejor gorra,
antes de una buena siesta, sentíamos la modorra.

Cuando afuera en el jardín, se formó un gran alboroto,
salí de mi cama a saltos, parecía un terremoto,
corrí y abrí la ventana, levantándola hasta el tope,
las cortinas separé, pues creí oír un galope.

La luz de la luna llena se reflejaba en la escena
e iluminaba la nieve, como hace el sol con la arena.
Cuando yo vi ante mis ojos, de grata sorpresa llenos,
un trineo en miniatura tirado por ocho renos.

Los controlaba un viejito, ágil y con gran viveza.
"Debe ser San Nicolás", pensé yo con gran presteza.
Él, aunque eran como águilas, de sus cursos era el guía,
¡Silbando y con muchos gritos, sus nombres les repetía!

"iOh, Bailarín! ¡Oh, Brioso, Relámpago y Juguetón!
¡Hala Cupido! ¡Hala Trueno! ¡Halen Cometa y Pompón!
¡Suban prontos al tejado y a lo alto por la pared!
¡Suban con brío ahora mismo! ¡Todos, con brío, ascended!".

Como las hojas ya secas que encuentran algún obstáculo
se entrelazan con el viento en asombroso espectáculo,
así subieron al techo, como en sus cursos volando,
en el trineo con juguetes a San Nicolás llevando.

Después de algunos segundos, yo pude oír satisfecho
ruido de pequeños cascos que golpeaban en el techo.
En la mente estas imágenes y en mis talones girando,
por la chimenea vi a San Nicolás bajando.

Todo envuelto estaba en pieles, de los pies a la cabeza,
su ropa estaba manchada del hollín y la ceniza.
Una bolsa con juguetes de su ancha espalda colgaba,
parecía un vendedor que su mercancía cargaba.

¡Qué alegría en su sonrisa! ¡Qué brillo había en sus ojos!
¡Qué color en sus mejillas! ¡Qué nariz con tonos rojos!
Su boca, en un amplio arco, se abría en sonrisa leve
y la barba en su barbilla más blanca era que la nieve.

Una pipa ya gastada en sus dientes sujetaba
y alrededor de sus sienes el humo lo coronaba.
Su cara era ancha y redonda, y un vientre grande tenía
que como la gelatina temblaba cuando él reía.

Era un duende muy alegre, un viejo gordo y bajito,
y me tuve que reír, ¡aunque lo hice muy quedito!
Un giro de su cabeza y un guiño casi secreto
hicieron que mis temores se esfumaran por completo.

Sin decir ni una palabra, a su tarea se dio,
giró sobre sus talones y las medias rellenó.
Tocándose la nariz, con un dedo y por el lado,
¡Subió por la chimenea por alguna magia izado!

Saltó presto en el trineo, silbó casi sin aliento,
y los renos se alejaron como plumas en el viento.
Pero oí cuando exclamaba, ya inmerso en la oscuridad,
"¡Que tengan muy buenas noches y una Feliz Navidad!".

©Traducción de Juan A. Galán
(Copyrighted Translation)


'TWAS LA NOCHE BEFORE CHRISTMAS OR ACCOUNT OF UNA VISITA FROM ST. NICHOLAS

'Twas the night before Christmas and all through la casa
not a creature was stirring, ¡Caramba! ¿Qué pasa?
Los niños were all tucked away in their camas, 
some in vestidos and some in pajamas.

While Mama worked late in her little cocina, 
el viejo was down at the corner cantina.
The stockings were hanging con mucho cuidado, 
in hopes that St. Nicholas would feel obligado

to bring all the children, both buenos y malos,
a nice batch of dulces and other regalos.
Outside in the yard there arose such a grito, 
that I jumped to my feet like a frightened cabrito.

I went to the window and looked out afuera, 
and who in the world, do you think que era?
Saint Nick in a sleigh and a big red sombrero 
came dashing along like a crazy bombero!

And pulling his sleigh instead of venados,
were eight little burros approaching volados.
I watched as they came, and this little hombre 
was shouting and whistling and calling by nombre.

Ay, Pancho! Ay, Pepe! Ay, Cuca! Ay, Beto!
Ay, Chato! Ay, Chopo! Maruca and Nieto!
Then standing erect with his hand on his pecho 
he flew to the top of our very own techo.

With his round little belly like a bowl of jalea,
he struggled to squeeze down our old chimenea.
Then huffing and puffing, at last in our sala, 
with soot smeared all over his red suit de gala.

He filled the stockings with lovely regalos,
for none of the children had been very malos.
Then chuckling aloud and seeming contento,
he turned like a flash and was gone like the viento.


He sprang to his trineo, to his team gave a whistle,
And away they all volaron like the down of a thistle.

And I heard him exclaim, and this is verdad,
Merry Christmas to all, y Feliz Navidad!