miércoles, 5 de diciembre de 2012

EDGAR ALLAN POE, EL GUSANO VENCEDOR






EDGAR ALLAN POE

EL GUSANO VENCEDOR

¡Ved!; es noche de gala 
en estos últimos años solitarios. 
Una multitud de ángeles alados,
adornados con velos y anegados en lágrimas,
se halla reunida en un teatro para contemplar
un drama de esperanzas y de temores 

mientras la orquesta suspira por intervalos 
la música de las esferas.

Actores creados a la imagen del Altísimo,
murmuran en voz baja 

y saltan de un lado al otro; 
pobres fantoches que van y vienen 
a órdenes de vastas criaturas informes 
que cambian la decoración a su capricho, 
sacudiendo con sus alas de cóndor 
a la invisible desgracia.

Este drama abigarrado— ¡estad seguros 

que no será olvidado,
con su fantasma perseguido siempre 
por una muchedumbre que no puede atraparlo, 
en un círculo que gira siempre sobre sí mismo 
y vuelve sin cesar al mismo punto;
ese drama en el cual forman el alma de la intriga
mucha locura y todavía más pecado y horror!...

¡Pero ved, a través de la bulla de los actores
cómo una forma rampante hace su entrada!
Una cosa roja, color sanguinolento viene retorciéndose
de la parte solitaria de la escena.
¡Cómo se retuerce! Con mortales angustias
los actores constituyen su presa, 

y los ángeles sollozan viendo esas mandíbulas de gusano
teñirse en sangre humana.

Todas las luces se apagan, todas, todas.
Sobre cada forma todavía palpitante, 

el telón, como un paño mortuorio, 
desciende con un ruido de tempestad. 
Y los ángeles, todos pálidos y macilentos 
se levantan y cubriéndose afirman
que ese drama es una tragedia 
que se llama «El Hombre» 
de la cual el héroe es el Gusano Vencedor....!









ARCHAEOPTERYX ULTRAAVANTGARDA
THE CONQUEROR WORM

En este enlace puedes escuchar la versión del poema de Edgar Allan Poe hecha por la banda Archaeopteryx Ultraavantgarda.

Haz click aquí para oírlo:

ARCHAEOPTERYX ULTRAAVANTGARDA The Conqueror Worm 




THE CONQUEROR WORM 

Lo! ’t is a gala night 
Within the lonesome latter years! 
An angel throng, bewinged, bedight 
In veils, and drowned in tears, 
Sit in a theatre, to see 
A play of hopes and fears, 
While the orchestra breathes fitfully 
The music of the spheres. 

Mimes, in the form of God on high, 
Mutter and mumble low, 
And hither and thither fly— 
Mere puppets they, who come and go 
At bidding of vast formless things 
That shift the scenery to and fro, 
Flapping from out their Condor wings 
Invisible Wo! 

That motley drama—oh, be sure 
It shall not be forgot! 
With its Phantom chased for evermore 
By a crowd that seize it not, 
Through a circle that ever returneth in 
To the self-same spot, 
And much of Madness, and more of Sin, 
And Horror the soul of the plot. 

But see, amid the mimic rout, 
A crawling shape intrude! 
A blood-red thing that writhes from out 
The scenic solitude! 
It writhes!—it writhes!—with mortal pangs 
The mimes become its food, 
And seraphs sob at vermin fangs 
In human gore imbued. 

Out—out are the lights—out all! 
And, over each quivering form, 
The curtain, a funeral pall, 
Comes down with the rush of a storm, 
While the angels, all pallid and wan, 
Uprising, unveiling, affirm 
That the play is the tragedy, “Man,” 
And its hero, the Conqueror Worm.