martes, 26 de octubre de 2010

WALT WHITMAN, UNA HOJA DE HIERBA



WALT  WHITMAN
Walt Whitman nació en 1819, en West Hills, Nueva York.
Poeta, ensayista, periodista y humanista.
Trabajó desde los once años y a pesar de haber recibido una breve educación formal llegó a ser maestro, también trabajó en imprentas y en periódicos y fue enfermero voluntario.
Su obra Hojas de hierba fue un trabajo de composición a lo largo de muchos años desde su juventud hasta su lecho de muerte. 
Incorpora a su obra poética el trascendentalismo y el realismo filosófico.
Llamado el poeta de las pequeñas cosas, se le considera el padre del verso libre.
Él mismo se describe así en uno de sus poemas:

"Walt Whitman, a kosmos, of Manhattan the son,
Turbulent, fleshy, sensual, eating, drinking and breeding,
No sentimentalist, no stander above men and women or apart from them,
No more modest than immodest."

Falleció en Camden, Nueva Jersey, en 1892.
Su obra ha influenciado a escritores como Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Pablo Neruda, León Felipe, Fernando Pessoa, Allen Ginsberg, T. S. Elliot, Jorge Luis Borges, Rubén Darío...


UNA HOJA DE HIERBA
Creo que una hoja de hierba, no es menos que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta, y un grano de arena, y el huevo del régulo, son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra, digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar, los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano, avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha, supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente, como para hacer dudar, a seis trillones de infieles.

Descubro que en mí, se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos 

y que puedo hacerlo volver atrás, y hacia mí, cuando quiera. 

Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas, me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase, y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido en la fisura del peñasco.


A LEAF OF GRASS
I believe a leaf of grass is no less than the journey-work of the stars,
And the pismire is equally perfect, and a grain of sand, and the egg of the wren,
And the tree-toad is a chef-d'oeuvre for the highest,
And the running blackberry would adorn the parlors of heaven,
And the narrowest hinge in my hand puts to scorn all machinery,
And the cow crunching with depress'd head surpasses any statue,
And a mouse is miracle enough to stagger sextillions of infidels.

I find I incorporate gneiss, coal, long-threaded moss, fruits, grains, esculent roots,
And am stucco'd with quadrupeds and birds all over,
And have distanced what is behind me for good reasons,
But call any thing back again when I desire it.

In vain the speeding or shyness,
In vain the plutonic rocks send their old heat against my approach,
In vain the mastodon retreats beneath its own powder'd bones,
In vain objects stand leagues off and assume manifold shapes,
In vain the ocean settling in hollows and the great monsters lying low,
In vain the buzzard houses herself with the sky,
In vain the snake slides through the creepers and logs,
In vain the elk takes to the inner passes of the woods,
In vain the razor-bill'd auk sails far north to Labrador,
I follow quickly, I ascend to the nest in the fissure of the cliff.