sábado, 17 de marzo de 2018

MARIE DE FRANCE, LA LEYENDA DEL PURGATORIO DE SAN PATRICIO


MARIE DE FRANCE
Marie de France es la primera poetisa francesa. 
Perteneció tal vez a la corte del rey inglés Enrique II entre fines del siglo XII y principios del XIII. 
No se sabe prácticamente nada de su vida, aunque escribió en anglo-normando.
Su nombre se ha tomado de una de sus obras: "Marie ai nun, si sui de France..."  Traducido al español, "Mi nombre es María, y soy de Francia..."

Fue una mujer culta  que era capaz de traducir o comprender tres lenguas distintas (el bretón, el inglés y el latín), escribe versos octosílabos en francés y de vez en cuando alude a autores de la Antigüedad clásica y deja traslucir el influjo de obras contemporáneas.
Marie sabía latín y tradujo de esta lengua El Purgatorio de San Patricio, obra que narraba el viaje de este apóstol de Irlanda al más allá.

Además de esta traducción, se le atribuyen dos obras originales doce Lais bretones y el Ysopetuna colección de fábulas que constituyen una adaptación de las fábulas de Esopo.   

Se le ha atribuido también una hagiografía llamada La Vie seinte Audree.


LA LEYENDA DEL PURGATORIO DE SAN PATRICIO


La leyenda del pozo de San Patricio en la isla del Lough Derg data del siglo XII.
A este lugar, también conocido como Purgatorio de San Patricio, acudían peregrinos para hacer penitencia y purgar sus pecados.
L'Espurgatoire Seint Patriz o La leyenda del Purgatorio de San Patricio es un poema del siglo XII de Marie de France. 
Es una traducción al francés antiguo de un texto latino Tractatus de Purgatorio Sancti Patricii escrito por el monje cisterciense inglés Henry de Saltrey. 
La versión de Marie amplifica los datos desde el latín original.
Cuenta la leyenda y las hagiografías que, tras una larga serie de milagros, que habían comenzado ya desde la niñez de Patricio, éste consiguió conquistar los corazones de los irlandeses y vio cómo el cristianismo se extendía por toda la isla. 
Las leyendas sobre el santo comenzaron en su misma época, en su siglo, y se plasmaron inmediatamente por escrito. 
La más famosa es la de El Purgatorio de San Patricio
Nos hace saber que San Patricio fue enviado, después de Paladio, por el Papa Celestino para convertir Hibernia, la actual Irlanda.
El santo no lo consiguió hasta después de obtener el milagro del Purgatorio. 
Los pueblos de esta gran isla se burlaban de las penas destinadas a aquellos que dejaban este mundo sin haber expiado sus faltas. 
San Patricio, afligido por su incredulidad, le rogó a Dios, por medio de ayunos y frecuentes oraciones, que fuesen convencidos por medio de un milagro. 
Dios se lo concedió: le mostró una pequeña caverna en una isla y todos los que en ella entrasen serían completamente convencidos de las penas destinadas a los pecadores, con una diferencia, que los que entrasen con fe y con espíritu de penitencia, saldría de allí sanos y salvos, tan purificados como habían estado después de recibir las aguas del bautismo. 
Al contrario, aquellos que entrasen nada más que por curiosidad, sin disposición de penitencia, morirían miserablemente.

En la obra de Marie de France, un caballero irlandés llamado Owein viaja al Purgatorio de San Patricio para expiar sus pecados. Después de descender al purgatorio, recibe la visita de varios demonios que le muestran escenas de tortura para intentar que renuncie a su religión. 
En cada ocasión,  el caballero  disipa las escenas diciendo el nombre de Jesucristo. 
Después de pasar toda una noche en el Purgatorio, Owein regresa a la iglesia donde comenzó su viaje, purgado de sus pecados.

SAN PATRICIO, PATRONO DE IRLANDA
San Patricio, cuyo nombre completo era Magonus Sucatus Patricius, nació en Escocia, en el territorio de la ciudad de Aclud, llamada actualmente Durbritton, hacia el año 377.

San Patricio fue llamado el apóstol de Irlanda porque en esa isla transcurrieron unos años de su vida, cuando su fe lo llevó allí para convertir al cristianismo a los irlandeses, un pueblo rebelde, de costumbres primitivas, de druidas que adoraba a sus ídolos y no quería oír hablar del Dios de los cristianos.


Las leyendas nos lo presentan expulsando a las serpientes al mar de Irlanda, transformando en hombres lobo a los descreídos o manteniendo a raya a los gnomos o leprechaun.
El trébol o shamrock, Trifolium dubiumes actualmente el símbolo de Irlanda porque la tradición nos cuenta que esa planta era utilizada por el santo para explicar a los irlandeses la Santísima Trinidad. 

Su fiesta se celebra el 17 de marzo, Día de San Patricio,  y tiene mucho arraigo en Irlanda, de donde es patrón. 
San Patricio además es también el guardián del Purgatorio.


SAN PATRICIO EN LA LITERATURA 
Además de las obras ya mencionadas de Marie de France y de Henry de Saltrey, son inevitables las asociaciones entre el descenso de San Patricio al Purgatorio y la Divina Comedia de Dante.  
El santo aparece mencionado por Shakespeare en Hamlet como guardián del Purgatorio.
El patrón de Irlanda es protagonista de la comedia religiosa El purgatorio de San Patricio (1636) de Calderón de la Barca, inspirada en la narración Vida y purgatorio de San Patricio (1627) de Juan Pérez de Montalbán. 

EL POZO DE SAN PATRICIO EN ORVIETO

El pozo de San Patricio, originalmente llamado El Pozo Fortaleza es un pozo muy profundo, que fue construido en Italia para abastecer de agua a la ciudad de Orvieto en caso de asedio. 
Construido en el borde de un acantilado, es una obra maestra de la ingeniería hidráulica del siglo XVI.

El nombre por el que es conocido en la actualidad, Pozzo di San Patrizio, le llegaría siglos más tarde en recuerdo del abismo al  que San Patricio  acostumbraba a retirarse para rezar en Lough Derg y desde el cual, según la leyenda medieval, podía contemplarse el mismísimo Purgatorio, hecho que aprovechó para realizar numerosas conversiones.

Cuando en Italia se quiere llamar a alguien generoso, se dice que tiene los bolsillos tan profundos como el pozo de San Patricio.