domingo, 19 de abril de 2015

AMELIA EDWARDS, MIL MILLAS NILO ARRIBA

AMELIA EDWARDS
La escritora y egiptóloga Amelia Ann Blandford Edwards nació en Londres en 1831.
Comenzó desde muy temprana edad a mostrar un talento especial para las artes. Estudió danza, música, pintura y literatura.
Su familia quería que siguiera una carrera musical como cantante de ópera, pero la joven se inclinó por la escritura.
Amelia cultivó diversos géneros como la novela, la poesía, el periodismo y los libros de viajes ilustrados y dibujados por ella misma. 
Amelia Edwards viajó a Egipto en otoño de 1873 en compañía de varios amigos, para escapar de la lluvia en unas vacaciones de senderismo en Francia. 
Amelia tenía cuarenta y dos años cuando visitó El Cairo, quedando impresionada, en ese único viaje que hizo a Egipto, ante las maravillas arqueológicas que pudo ver allí. 
Se vio cautivada al instante por el valle del Nilo y sus historias antiguas y modernas y comenzó el estudio de los caracteres jeroglíficos y de las antigüedades egipcias.


Su vida sentimental quedó al margen siendo Egipto, como ella declaró “su amante y su compañero más fiel”.
A su regreso a Inglaterra, publicó un relato de sus viajes, Mil millas Nilo arriba que consiguió un éxito inmediato. 
En el siglo XIX, la protección y estudio de los monumentos egipcios era algo reciente, y la difícil situación de muchas de estas antigüedades empujo a Amelia Edwards a la acción. 
De ahí que, en 1882, Amelia patrocinara el nacimiento de la Egypt Exploration Fund, que sigue existiendo en la actualidad con el nombre de Egypt Exploration Society, para el patrocinio de estudios y excavaciones en Egipto y para evitar el expolio y el mercado negro que sufrían las antigüedades egipcias.
Amelia entabló amistad con Howard Carter, Maspero y con Flinders Petrie, a quien financió en sus trabajos de excavación en Egipto. 
En 1889, Amelia viajó hasta Estados Unidos para recaudar dinero para su fundación y dar alguna conferencia. 
Escribió sobre la reina Hatshepsut, discrepando con otros egiptólogos que no daban importancia a este personaje histórico. 

Fue muy efectiva en sus esfuerzos para recaudar fondos para la excavación en Egipto y entre sus  logros en el campo de la egiptología destaca el legado de una valiosa colección de antigüedades egipcias al Colegio de la Universidad de Londres junto con una importante partida económica. 

Amelia Edwards falleció en Inglaterra, su país natal, en 1892. 



MIL MILLAS NILO ARRIBA

Amelia Edwards realizó un viaje por el Nilo a raíz del cual escribió, en 1877, el libro A Thousand Miles up the Nile, dibujando ella mismo las ilustraciones y siendo grabadas por G. Pearson. 

Con esta obra, que alcanzó un importante éxito, Amelia B. Edwards se hizo famosa en su tiempo y se la llegó a llamar la reina de la egiptología. 
Amelia pintó hermosas acuarelas de su estancia en Egipto las cuales sirvieron de base a los grabados de su libro.





Acuarela de las tumbas cercanas a Asyut hecha por Amelia Edwards en 1877 
después de que regresara de su viaje por Egipto.
Imagen cortesía de la Egypt Exploration Society

En agradecimiento y reconocimiento al trabajo realizado por G. Pearson para su libro, la autora manifestó:
"Del trabajo del grabador sólo diré que no sé de qué manera podría ser mejorado. Me parece que algunos de estos bloques son ejemplos del punto más alto conseguido en el arte del grabado en madera que se haya realizado hasta el momento".






Y sobre los dibujos hechos sobre la matriz de madera, realizados por Percival Skelton, Amelia declaró: 
“Nadie tan plenamente como yo puede apreciar lo mucho que debemos a este tipo de artistas observando la delicadeza del tratamiento de su lápiz, y los sentimientos artísticos con el que ha interpretado los dibujos originales”.




En lo que respecta a su viaje por Egipto, parece que lo que más le impresionó a la autora fue el lamentable estado de abandono en el que se encontraban  los monumentos que vio. 

Si te apetece leer este famoso libro de Amelia Edwards, haz click en el siguiente enlace:

A Thousand Miles Up the Nile by Amelia B. Edwards


EL LEGADO DE AMELIA EDWARDS
A su muerte, Amelia Edwards dejó como su legado dos instituciones líderes en la egiptología británica:
El Fondo de Exploración de Egipto fundado en 1882.
La primera cátedra de  Egiptología en Inglaterra, la Cátedra Edwards de Arqueología Egipcia y Filología.

Su arqueólogo favorito en Egipto, William Matthew Flinders Petrie, se convirtió en el primer profesor de la Cátedra Edwards de Arqueología Egipcia y Filología, a la edad de treinta y nueve años. 


El legado fue ofrecido al University College de Londres, en lugar de a las universidades de Oxford o de Cambridge, porque en esa fecha el UCL era el único lugar en Inglaterra, donde se les daba grados a la mujeres.
También en relación con la Cátedra Edwards, dejó en herencia todos sus libros, fotografías y otros documentos relativos al Antiguo Egipto pero conservó para ella sus dibujos y bocetos.
Además legó su colección de antigüedades egipcias, citamos textualmente la relación de su legado:
"Mi colección de joyería del Antiguo Egipto, escarabeos, amuletos, estatuillas de dioses en porcelana, bronce y piedra; mesas funerarias; esculturas; cerámica; escritos en tela o papiro, y otros varios monumentos".

Una de la cláusulas añadidas a su legado abría una puerta a las mujeres para el estudio de la egiptología e indicaba que: 
"Las clases, becas y exposiciones estarían abiertas a personas de ambos sexos".


Si quieres saber más sobre la Egypt Exploration Society, esta es su página:

Egypt Exploration Society