lunes, 25 de enero de 2016

FRANZ KAFKA, DOCUMENTAL, LA ÚLTIMA HISTORIA DE KAFKA

Franz Kafka y Felice Bauer
FRANZ KAFKA
Franz Kafka era un hombre solitario, en su vida tuvo una relación amorosa y tormentosa con Felice Bauer la cual dio lugar a más de 500 cartas que formaron el ahora conocido libro Cartas a Felice

A esta mujer llegó a pedirle matrimonio pero finalmente no hubo casamiento. 

Franz Kafka viviría más tarde con Dora Diamant.

Kafka, con 40 años, conoció a la joven Dora Diamant, de 25, en julio de 1923, tres meses después se van a vivir juntos a Berlín, donde consiguió por fin dejar Praga y su familia. 

Para Kafka fue "la mayor proeza de toda mi vida". Diamant cuidará a Kafka hasta su muerte, un año después.
Cuando quisieron casarse, el padre de Dora no dio su beneplácito, claro que a ella le daba igual el matrimonio, y siempre se sintió «la esposa de Kafka». 
Cuando a Kafka se le tachó de nihilista, de progenitor del existencialismo, Dora comentó: «¡Es imposible pensar que alguien que vivía con tanta intensidad, que ponía tanta vehemencia en la vida cotidiana, odiara la vida. Era un gozo el simple hecho de comprar cerezas!».


Dora Diamant, compañera de Franz Kafka

No obstante, en los diarios del autor austríaco se repiten palabras como 'derrumbamiento', 'desamparo' o 'soledad' que hacen intuir que el autor tenía una vida triste y abatida, posiblemente causada por el trauma que supuso su padre en la vida infantil del autor. Estas circunstancias aparecen recogidas en el libro Carta al padre.


Antes de morir, Franz Kafka quiso desprenderse de todos sus escritos y pidió a su amigo Max Brod que los quemase, éste, lejos de hacerle caso al escritor, los reservó incluso, los clasificó.
Fue Dora Diamant quien cumplió la última voluntad de Franz Kafka y se deshizo de la mayoría de sus últimos trabajos.
No obstante, Dora conservó algunos que posteriormente fueron requisados por agentes de la Gestapo. 

En la actualidad, se desconoce el paradero de estos papeles pero, a nivel internacional, se ha iniciado una búsqueda para poder encontrar las últimas letras que Franz Kafka escribió en su vida.

Un tribunal israelí ha ordenado que los archivos del escritor Max Brod, que contienen textos de Franz Kafka, sean transferidos a la Biblioteca Nacional de Israel, poniendo así fin a una saga que duró cuatro décadas, han informado fuentes judiciales.

En un veredicto hecho público en Tel Aviv, la juez de asuntos familiares Talia Kopelman Pardo, ha estimado que la colección de Brod debía ser legada a la Biblioteca Nacional de Jerusalén, cumpliendo así con su voluntad. 

Franz Kafka había pedido a su amigo Max Brod que quemara todos sus escritos tras su muerte, que ocurrió en 1924, cuando el escritor judío praguense tenía solo 40 años, una petición que no fue respetada.
Tras la invasión de Checoslovaquia por Alemania en 1939, Max Brod emigró a Palestina, llevando con él los manuscritos de Kafka, un tesoro para los universitarios, que legó más tarde a su fiel secretaria, Esther Hoffe, tras morir en 1968.
En su testamento, Brod pidió a Hoffe legar los archivos, estimados en varios millones de dólares, a "la Universidad hebraica de Jerusalén, o a la Biblioteca Municipal de Tel Aviv, o a otra institución en Israel o en el extranjero"
Pero la exsecretaria de Brod, que murió en 2007, repartió el legado entre sus dos hijas, creando así una disputa entre institutos universitarios, archivos nacionales alemanes e israelíes, y las herederas de Hoffe. 
Finalmente, el tribunal ha decidido que "los escritos de Kafka, así como toda la colección de Brod, no pueden ser considerados como un regalo de Hoffe a sus hijas".
El director de la Biblioteca Nacional, Oren Weinberg, ha acogido con satisfacción el veredicto, que según él, "cumplirá con el deseo de Max Brod de difundir la obra de Kafka entre los amantes de la literatura en Israel y el mundo".


DOCUMENTAL:  LA ÚLTIMA HISTORIA DE KAFKA


La información para realizar esta entrada ha sido tomada del diario La Verdad. es de Murcia.