jueves, 23 de mayo de 2013

EDITH WHARTON, LA EDAD DE LA INOCENCIA



EDITH WHARTON



Edith Jones Wharton nació en 1862 en una acaudalada familia de Nueva York que le proporcionó una sólida educación privada. 

Creció en una casa con una buena biblioteca de unos setecientos volúmenes.
Sus padres deseaban que su hija fuera una buena lectora de autores europeos, como Shakespeare, Milton y otros novelistas y poetas de primer nivel. 

Edith Jones, al igual que muchas de las jóvenes de su posición social, no acudió a la escuela.
Fue educada por institutrices en su casa. Las institutrices no sólo le enseñaron las habilidades sociales necesarias para las mujeres de su clase, sino que también la alentaron en su amor por el aprendizaje y los libros.
Edith comenzó a escribir a temprana edad. 

Escribió su primera novela a los once años. A medida que fue creciendo continuó escribiendo aún cuando la sociedad neoyorquina de esa época no consideraba que esa fuese una ocupación adecuada para una mujer.


Combinó su privilegiada posición con un natural ingenio para escribir novelas y relatos, que destacaron por su humor, carácter incisivo y escasez de acción narrativa. 

Además, escribió para diversas publicaciones como The Saturday Evening Post.



Edith contrajo matrimonio a los 23 años, una edad algo avanzada para su clase, pues corría el riesgo de convertirse en una solterona. 
Se casó con Edward, Teddy, Wharton, veinte años mayor que ella. 
Llevaron una vida refinada en la sociedad neoyorquina, yendo con frecuencia de vacaciones a Newport, Rhode Island y Europa. 

A pesar de eso, Edith era infeliz en su matrimonio que estuvo plagado de infidelidades de su marido. 
Por su parte, ella se enamoró al menos dos veces de hombres de su misma edad y también tuvo relaciones con mujeres. 
Durante esos tiempos difíciles, escribió cada vez más, lo que le sirvió como refugio.



Edith Wharton era una gran admiradora de la cultura y arquitectura europea, lo que le hizo cruzar el Atlántico un total de sesenta y seis veces antes de morir.



En 1907 se estableció definitivamente en Francia, donde fue discípula y amiga de Henry James.
Además, fue amiga y confidente de otros muchos intelectuales de su tiempo.
Francis Scott Fitzgerald, Jean Cocteau y Ernest Hemingway fueron invitados suyos en alguna que otra ocasión.
También era buena amiga del presidente Theodore Roosevelt.

En esos años, Edith Wharton hablaba fluidamente francés y muchos de sus libros fueron publicados tanto en inglés como en francés.


Su obra más conocida es La edad de la inocencia de 1920, que ganó el premio Pulitzer en 1921.

En 1923, fue la primera mujer nombrada Doctor honoris causa por la Universidad de Yale y la primera en convertirse en miembro pleno de la Academia Norteamericana de las Artes y las Letras.






LA EDAD DE LA INOCENCIA



Al amable mundo de convenciones sociales estrictas en el que se mueve, aparentemente sin roces ni contrariedades, la alta sociedad de Nueva York de finales del siglo pasado, regresa de Europa la inquietante e independiente condesa Ellen Olenska. 

Ellen envolverá muy pronto en su misterio a su joven primo Newland Archer y perturbará sin poder evitarlo el encanto de una vida social que ignora de manera voluntaria su inminente fin.
En el fondo de esta extraordinaria historia de una gran pasión subyace el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias patricias norteamericanas y el de los nuevos ricos, quienes, al terminar la novela, se han apoderado ya de las costumbres y de los espíritus.




THE MOUNT


The Mount, la mansión que diseñó en Massachusetts, hoy puede visitarse y acaba de ser restaurada.

En 1902, Edith Wharton comenzó a diseñar y construir The Mount como un lugar de retiro para escribir y reunirse con sus amigos, entre quienes se contaban los Vanderbilt, célebre dinastía de millonarios norteamericanos, y Henry James.




La mansión estaba alejada del público, rodeada de bosques, con una espléndida vista sobre el lago Laurel y las colinas cercanas. 
Concebida según los principios de su obra, The Decoration of Houses, hoy The Mount y sus jardines son la única obra de decoración y paisajismo que sobrevive de Wharton en Estados Unidos.

La mansión fue proyectada y decorada por la propia Edith Wharton, esta vez en su papel de autora de libros de decoración que, un siglo más tarde, siguen siendo un clásico del diseño de interiores en Estados Unidos.



Su libro The Decoration of Houses, publicado en 1897 junto con Ogden Codman, está considerado como una piedra fundamental en el estilo clásico o tradicional de la decoración, y desde su publicación es la biblia del buen gusto a ambos lados del Atlántico. 

En su momento, fue una auténtica revolución contra los excesos suntuarios de la era victoriana, que prevalecía en numerosas casas estadounidenses a fines del siglo XIX, deseosas de mostrar el lujo y la magnificencia de una nación destinada a convertirse en potencia. 
Wharton publicó el libro cuando tenía 35 años y estaba aún atrapada en un desdichado matrimonio de conveniencia con el banquero Edward Wharton.