martes, 28 de mayo de 2013

THÉOPHILE GAUTIER, LA MUERTA ENAMORADA


THÉOPHILE GAUTIER

Pierre Jules Théophile Gautier fue un famoso poeta, dramaturgo, novelista, periodista, crítico literario y fotógrafo francés, nacido en 1811.

Es famosa su novela histórica de ambiente egipcio titulada La novela de la momia, publicada en 1858.

Introducido en los medios románticos por Gérard de Nerval, quien lo presentó a Victor Hugo, el poeta y novelista francés.

Théophile Gautier se sitúa en el cruce de las corrientes literarias del siglo XIX. 

Partiendo del romanticismo, se convertiría en alguna medida en fundador del parnasianismo e inspirador de la generación de poetas de 1850, entre los cuales se contaba Charles Baudelaire. 


LA MUERTA ENAMORADA


El relato Clarimonde, la muerta enamorada fue publicado por primera vez en 1836, en la revista Chronique de Paris.
Es un relato de tema vampírico, narrado en primera persona por su protagonista un anciano sacerdote.

Probablemente está influenciado por la obra del alemán E.T.A. Hoffmann, muy admirado por Gautier. 

Charles Baudelaire llegó a escribir que ésta "es la obra maestra de Gautier".


(Amor y dolor) Vampiro por Edvard Munch


La muerta enamorada es un relato romántico donde la realidad y el sueño se confunden, y donde la vida y la muerte se mezclan, en la tenue frontera que, en ocasiones, las separa. 

En ella, el día y la noche, lo real y la ilusión, lo grotesco y lo sutil, la seducción y la repugnancia, se funden de manera imperceptible para dar a luz a la belleza.

Ésta es, pues, una novela corta en la que Romualdo, un anciano sacerdote, relata su única experiencia con el amor, que vivió en su juventud y que le fue ofrecida por un espectro de la noche, una mujer llamada Clarimonde a la que no sabe si llamar «ángel o demonio», y que está dotada de una gran  sensualidad, ternura y belleza. 

Romualdo, que hasta entonces había sido un casto y  ferviente servidor de Dios, se encuentra, de repente, sumido en una fascinación inexplicable por una pasión siniestra. 


























El beso por Carolus-Duran

Clarimonde, la vampira de este relato, es la más voluptuosa, inofensiva y atrayente mujer que pueda existir, es la encargada de arrastrar al sacerdote hasta los más profundos y oscuros abismos, en los que la belleza resplandece de forma extraña y fascinante. 


A lo largo de las páginas de La muerta enamorada, Gautier desarrolla uno de los temas más recurrentes de su obra: el sueño.
Lo que sucede en la vigilia y en el sueño del perturbado sacerdote son siempre acontecimientos absolutamente distintos y contradictorios.

La confusión de la existencia del protagonista entre lo real y lo soñado lo arrastran prácticamente a la locura, hasta el punto de no saber si es un generoso sacerdote que cada noche sueña con ser un galán señor de la más hermosa  y fascinante mujer o si, por el contrario, es un joven que se entrega a los placeres y que sueña que es un mortificado sacerdote.


POR SI TE APETECE LEER ESTE RELATO

Aquí puedes leer el relato de Théophile Gautier haciendo click en el título:


La muerta enamorada

Cenizas por Edvard Munch