miércoles, 12 de agosto de 2015

LOPE DE VEGA, AL SON DE LOS ARROYUELOS



LOPE DE VEGA 

Félix Lope de Vega Carpio, conocido como El Fénix de los ingenios es un poeta y dramaturgo español.

Además de ser un genio en el teatro, Lope fue un gran poeta lírico y en sus poesías se manifiestan los más variados sentimientos, desde la ternura paternal o el amor a lo divino, hasta la pasión amorosa más atormentada. 
Lope tocó con gran acierto todos los géneros propios de su época, excepto la novela picaresca.
En su juventud mantuvo relaciones amorosas con la actriz Elena Osorio, a la que llama Dorotea y Filis en sus obras.
Finalmente la familia de Elena Osorio se opuso a estos amores.
Cuando Elena lo abandona, hizo correr por Madrid unos versos ofensivos hacia ella que le valieron a Lope un proceso y una pena de destierro durante ocho años por insultos.



      "Una dama se vende a quien la quiera.
           En almoneda está. ¿Quieren compralla?
                     Su padre es quien la vende, que aunque calla 
su madre la sirvió de pregonera."


Lope se recuperó muy rápidamente del disgusto e Isabel de Urbina sustituyó de inmediato a Elena, inaugurando una larga galería de fi guras femeninas que se sucederían a lo largo de su vida: Juana de Guardo, Micaela de Luján, Marta de Nevares. 
Pero Elena Osorio nunca se le fue del corazón y este episodio amoroso aparece recogido en su obra La Dorotea.


LA DOROTEA


Lope de Vega publica La Dorotea en 1632, es una narración en prosa enteramente dialogada.

Tiene una estructura similar al teatro pero es irrepresentable, algunos la clasifican como una novela dialogada, Lope de Vega  la  llama "acción en prosa",
Se la considera como una de las obras más bellas de la prosa española. 
La obra se divide en cinco actos, cada uno de ellos divididos a su vez en varias escenas.
Lope de Vega evoca en esta obra los escandalosos amores de Elena Osorio que terminaron en un proceso y una sentencia de destierro.


ARGUMENTO DE LA DOROTEA
La historia se centra en las relaciones de Dorotea con dos hombres: por un lado, Fernando, un poeta, y, por otro, don Bela, un indiano. 
En principio, Fernando y Dorotea mantienen una relación amorosa, pero el deseo de la madre de la joven de un mejor partido para su hija, hace que busque a don Bela y que, con la ayuda de una especie de alcahueta, Gerarda, concierte una cita entre ambos.
Como muchas de las obras de Lope, La Dorotea es una mezcla de ficción y autobiografía.



Retrato de una mujer rubia como Flora 
por Giacomo d'Antonio Negretti, Palma el Viejo



Si quieres leer La Dorotea , Acción en prosa de Lope Félix de Vega Carpio, puedes hacerlo aquí:


CANCIÓN AL SON DE LOS ARROYUELOS
Al son de los arroyuelos es una canción de Joseph Marín basada en un poema de Lope de Vega perteneciente a la Escena Segunda del Acto Segundo de La Dorotea.

Joseph Marín fue un compositor y cantante español nacido en 1618 y fallecido en Madrid a los ochenta años de manera ejemplar tras haber llevado una vida muy turbulenta de robos y homicidios en su juventud.

La canción está interpretada por el grupo musical la Camerata Iberia sobre imágenes de pintura barroca española.




AL SON DE LOS ARROYUELOS

Al son de los arroyuelos
cantan las aves de flor en flor,
que no hay más gloria que amor
ni mayor pena que celos.

Por estas selvas amenas

al son de arroyos sonoros
cantan las aves a coros
de celos y amor las penas.

Suenan del agua las venas,
instrumento natural,
y como el dulce cristal
va desatando los yelos,
al son de los arroyuelos
cantan las aves de flor en flor,
que no hay más gloria que amor
ni mayor pena que celos.

De amor las glorias celebran
los narcisos y claveles;
las violetas y penseles
de celos no se requiebran.

Unas en otras se quiebran
las ondas por las orillas,
y como las arenillas
ven por cristalinos velos,
al son de los arroyuelos
cantan las aves de flor en flor,
que no hay más gloria que amor
ni mayor pena que celos.

Arroyos murmuradores
de la fe de amor perjura,
por hilos de plata pura
ensartan perlas en flores.

Todo es celos, todo amores;
y mientras que lloro yo
las penas que Amor me dio
con sus celosos desvelos,
al son de los arroyuelos
cantan las aves de flor en flor,
que no hay más gloria que amor
ni mayor pena que celos.


Lope de Vega