viernes, 1 de febrero de 2013

ALAIN-RENÉ LESAGE, GIL BLAS DE SANTILLANA


ALAIN-RENÉ LESAGE

Novelista y dramaturgo francés. Estudió leyes y fue abogado con poco éxito, empezó modestamente como traductor  de los dramaturgos españoles y luego se hizo escritor profesional.
Su primer éxito fue con una pieza teatral que tuvo gran aceptación, titulada Crispín, rival de su amo (1707), comedia inspirada en Hurtado de Mendoza.
Escribió también una novela satírica, Le Diable boîteux, (1707), que es una adaptación de la obra, El diablo cojuelodel español Luis Vélez de Guevara.
Se hizo famoso por la novela Historia de Gil Blas de Santillana escrita entre 1715 y 1735.

El  estilo efectivo y realista de Lesage le permite describir la sociedad de su época desde un punto de vista crítico y con gran penetración humana y psicológica.




HISTORIA DE GIL BLAS DE SANTILLANA

El Gil Blas de Santillana de Lesage es una novela perteneciente a la tradición picaresca.
Para escribirla el autor se basó en diversas fuentes españolas e italianas. 


El cáracter universal de la obra es innegable, pero llama la atención que sea una obra francesa en un contexto tan marcadamente español. 
No obstante, su originalidad ha sido puesta en duda.

Voltaire fue uno de los primeros que señaló las similitudes existentes entre la Historia de Gil Blas de Santillana y la Vida del escudero Marcos de Obregón, de Vicente Espinel, de la que Lesage parece haber copiado varios detalles.

El padre Isla  reclamó que fuera inmediatamente traducida del francés al castellano para poder devolverla a su contexto natural ya que consideraba que Gil Blas era una novela esencialmente española.

Incluso se llegó a sugerir que había sido escrita por el historiador Solís, ya que se decía que ningún escritor francés contemporáneo de Lesage podría haber escrito una obra con el nivel de detalle y la precisión mostradas por Gil Blas.





ARGUMENTO

Gil Blas nace en medio de gran pobreza en Cantabria en el pueblo de  Santillana del Mar.
Es hijo de un caballerizo  y una criada,  y pasa al cuidado de un tío suyo, que lo educa en la ciudad de Oviedo. 
Muestra buenas aptitudes   para el estudio. 
A la edad de diecisiete años, deja Oviedo para ir a estudiar  a la Universidad de Salamanca. 
Sin embargo, de camino a Salamanca, una banda de forajidos lo obligan a ayudarles, y acaba por ello en la cárcel. Tras ser liberado, se ve obligado a trabajar como criado, y durante varios años se pone al servicio de varios amos, lo que le permite observar los múltiples grupos sociales que había en España.

Tras varias casos, acaba en la Corte como favorito del Rey y secretario del primer ministro.

De esta manera, escalando posiciones desde lo más bajo gracias a su inteligencia y duro trabajo, Gil Blas puede al final retirarse a un castillo y disfrutar de la fortuna y la vida honesta por la que tan duramente había luchado.


















PRÓLOGO DEL GIL BLAS DE SANTILLANA 

Aquí puedes leer un fragmento perteneciente al prólogo de la famosa novela francesa de Alain-René Lesage Historia de Gil Blas de Santillana.


Caminaban juntos y a pie dos estudiantes desde Peñafiel a Salamanca. Sintiéndose cansados y teniendo sed se sentaron junto a una fuente que estaba en el camino. Después de haber descansado y mitigado la sed, observaron por casualidad una piedra que se parecía a una lápida sepulcral. Sobre ella había unas letras medio borradas por el tiempo y por las pisadas del ganado que venía a beber a la fuente. Picóles la curiosidad, y lavando la piedra con agua, pudieron leer estas palabras: 

Aquí está enterrada el alma del licenciado Pedro García. 

El menor de los estudiantes, que era un poco atolondrado, leyó la inscripción y exclamó riéndose:
- ¡Gracioso disparate! Aquí está enterrada el alma. ¿Pues una alma puede enterrarse? ¡Qué ridículo epitafio! 

Diciendo esto se levantó para irse. Su compañero que era más juicioso y reflexivo, dijo para sí: 

- Aquí hay misterio, y no me apartaré de este sitio hasta haberlo averiguado.
Dejó partir al otro, y sin perder el tiempo, sacó un cuchillo, y comenzó a socavar la tierra alrededor de la lápida, hasta que logró levantarla. Encontró debajo de ella una bolsa. La abrió, y halló en ella cien ducados con un papel sobre el cual había estas palabras en latín: 

"Te declaro por heredero mío a tí, cualquiera que seas, que has tenido ingenio para entender el verdadero sentido de la inscripción. Pero te encargo que uses de este dinero mejor de lo que yo he usado de él." 
Alegre el estudiante con este descubrimiento, volvió a poner la lápida como antes estaba, y prosiguió su camino a Salamanca, llevándose el alma del licenciado. 

Tú, amigo lector, seas quien fueres, necesariamente te has de parecer a uno de estos dos estudiantes. Si lees mis aventuras sin hacer reflexión a las instrucciones morales que encierran, ningún fruto sacarás de esta lectura; pero si las leyeres con atención, encontrarás en ellas, según el precepto de Horacio, lo útil mezclado con lo agradable.