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jueves, 6 de marzo de 2014

ALBERTO CAEIRO, SI A VECES DIGO QUE LAS FLORES SONRÍEN




Si a veces digo que las flores sonríen
y si dijese que los ríos cantan,
no es porque crea que hay sonrisas en las flores
y cantos en el curso de los ríos...
Es porque de esta forma hago sentir mejor a los hombres falsos
la existencia verdaderamente real de las flores y de los ríos.

Porque escribo para que me lean ellos, me sacrifico a veces
a la estupidez de los sentidos...
No estoy de acuerdo conmigo, pero me absuelvo,
porque sólo soy esa cosa seria, un intérprete de la naturaleza,
porque hay hombres que no entienden su lengua,
por no ser lengua alguna.


Alberto Caeiro 

(Heterónimo de Fernando Pessoa)
O guardador de Rebanhos






martes, 18 de febrero de 2014

ALBERTO CAEIRO, EN MI PLATO, ¡QUÉ MEZCLA DE NATURALEZA!





EN MI PLATO, ¡QUÉ MEZCLA DE NATURALEZA!

En mi plato, ¡qué mezcla de naturaleza!
Mis hermanas las plantas,
las compañeras de las fuentes, las santas
A las que nadie reza...


Y las cortan y van a nuestra mesa
y, en las fondas, los huéspedes ruidosos,
que llegan con mantas atadas con correas,
piden «Ensalada», despreocupados...
Sin pensar que exigen a la Tierra Madre,
su frescura y sus hijos primeros,
las primeras verdes palabras que tiene,
las primeras cosas vivas e irisadas
que Noé vio
cuando las aguas bajaron y las cimas de los montes
verdes y chorreantes surgieron
y en el aire por el que apareció la paloma
El arco iris se esfumó...




Alberto Caeiro
(Heterónimo de Fernando Pessoa)























jueves, 13 de febrero de 2014

FERNANDO PESSOA. LOS HETERÓNIMOS




LOS HETERÓNIMOS
Los heterónimos, a diferencia de los pseudónimos son personalidades poéticas completas: identidades, que, en principio falsas, se vuelven verdaderas a través de su manifestación artística propia y diversa del autor original.

Pessoa no escribía "su" propia poesía, sino la poesía de diversos autores ficticios, diferentes en voz, estilo y modos. 

Publicó bajo varios  heterónimos.  
Los más importantes son Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Bernardo Soares y Ricardo Reis.

Incluso publicó críticas contra sus propias obras firmadas por sus heterónimos.

El poeta portugués crea una obra heteronímica que viene a ser un juego teatral con voces-personajes líricos y con inquietudes existenciales a la vez, tan opuestas como complementarias. 
No sin razón se le ha llamado a Pessoa el poeta dramático o el poeta filósofo.

Los heterónimos que Fernando Pessoa creó son portugueses, ingleses y franceses. Son poetas, cuentistas y ensayistas. La mayoría hombres y entre los femeninos destaca la joven María José.

Pessoa fue todos y cada uno de ellos.





LOS HETERÓNIMOS MÁS DESTACADOS:

ALBERTO CAEIRO
Alberto Caeiro, un poeta sensualista y pagano, es el maestro de Pessoa  y de los demás heterónimos.















Nació en abril de 1889 en Lisboa, pero vivió la mayor parte de su vida en una quinta en el Ribatejo, donde conocería a Álvaro de Campos. 


Su educación se limitó a la instrucción primaria, lo que combina con su simplicidad y naturalidad que reclama para sí mismo. 



Rubio, de ojos azules, estatura media, un poco más bajo que Ricardo Reis, está dotado de una apariencia muy diferente al de los otros heterónimos. También es frágil, aunque no lo aparenta mucho, y murió, tempranamente, de tuberculosis, en 1915. 

El maestro es aquel de cuya biografía menos se ocupa Pessoa.
Su vida eran sus poemas, como dice Ricardo Reis: La vida de Caeiro no puede narrarse pues no hay en ella más que contar. Sus poemas son lo que hubo en su vida. En todo lo demás no hubo incidentes, ni hay historia.




ALVARO DE CAMPOS
Es un ingeniero homosexual de educación inglesa y origen portugués, pero siempre con la sensación de ser un extranjero en cualquier parte del mundo.


El futurista Alvaro de Campos es el autor de Tabaquería, acaso el poema más famoso en lengua portuguesa.

Otros poemas famosos son: 
Lisbon revisited
Al volante del Chevrolet por la carretera de Sintra
Todas las cartas de amor son ridículas
Poema en línea recta


BERNARDO SOARES
Bernardo Soares es el acongojado autor del Libro del Desasosiego, que actualmente muchos especialistas consideran la obra de su vida.

Bernardo Soares es considerado un semi-heterónimo por tener muchas semejanzas con Fernando Pessoa y no poseer una personalidad muy característica ni fecha de fallecimiento.


RICARDO REIS
Médico de profesión y monárquico, por eso, descontento con la situación política, marcha emigrado algunos años a Brasil.
Educado en un colegio de jesuitas, recibió, pués, una formación clásica y latinista.



Fernando Pessoa considera que este heterónimo fue el primero en revelársele aunque no haya sido el primero en iniciar su actividad literaria. 

Domina la forma de los poetas latinos y proclama la disciplima en la construcción poética.

Ricardo Reis es marcado por una profunda simplicidad de la concepción de la vida, por una inmensa serenidad en la aceptación de la relatividad de todas las cosas. 

Es el heterónimo que más se aproxima al creador.
No solo se parece a Pessoa en el aspecto físico: es moreno, de estatura media, anda medio encorvado, es magro y tiene apariencia de judío portugués... también se parece en la manera de ser y en la de pensar. 

Es adepto del Sensacionismo, que hereda del maestro Caeiro, pero lo aproxima al Neoclasicismo.

Para Ricardo Reis las cosas deben ser sentidas, no sólo como son, también de modo que se integren en un cierto ideal de medida y reglas clásicas.

Su forma de expresión la va a buscar a los poetas latinos, de acuerdo a su formación, y afirma, por ejemplo, que debe haber, en el más pequeño poema de un poeta, cualquier cosa donde se note que existió Homero.

Es uno de los heterónimos que  no tiene fecha de fallecimiento.
El Premio Nobel de Literatura José Saramago le dedica una de sus mejores novelas, El año de la muerte de Ricardo Reis.



MARÍA JOSÉ
Fernando Pessoa tiene también heterónimos femeninos, el más conocido es una joven tuberculosa de diecinueve años, María José que escribe una carta de declaración  de amor sin esperanzas.

La Carta de la jorobada para el cerrajero es una desgarrada, ácida y a la vez tierna carta de amor de una joven enferma.



¿QUÉ SON LOS PREHETERÓNIMOS?
Ya en la infancia, el niño Fernando Pessoa era capaz de imaginar personajes que le rodeaban que algunos críticos llaman los preheterónimos.

El primero de ellos, Chevalier de Pas, fue inventado cuando el poeta tenía seis años.

A este le seguirían Alexander Search y su hermano Charles James Search, Charles Robert Annon y David Merrick.
Cuando el joven Fernando Pessoa regresa a Lisboa desde Sudáfrica, los llevará de vuelta con él como compañeros de viaje.





lunes, 20 de enero de 2014

ALBERTO CAEIRO, NUNCA HE GUARDADO REBAÑOS




NUNCA HE GUARDADO REBAÑOS


Nunca he guardado rebaños,
y es como si los guardase.
Mi alma es como un pastor,
conoce al viento y al sol
y va de la mano de las Estaciones
continuando y viendo.
Toda la paz de la Naturaleza sin gente
viene a sentarse a mi lado.
Pero yo me pongo tan triste como una puesta de sol
lo es para nuestra imaginación,
cuando refresca en el fondo de la llanura
y se siente que la noche ha entrando
como una mariposa por la ventana.


Pero mi tristeza es sosiego
porque es natural y justa
y es lo que debe haber en el alma
cuando piensa que existe
y las manos cogen flores sin que ella se dé cuenta.

Con un ruido de cencerros
más allá de la curva del camino,
mis pensamientos están contentos.
Sólo me apena saber que están contentos
porque, si no lo supiese,
en vez de estar contentos y tristes,
estarían alegres y contentos.
Pensar  es incómodo como andar en la lluvia
cuando el viento arrecia y parece que llueve más.
No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.

Y si  a veces deseo,
por imaginación, ser corderillo
(o ser todo el rebaño
para andar esparcido por toda la cuesta
siendo muchas cosas felices a la vez),
es sólo porque siento lo que escribo a la puesta de Sol,
o cuando una nube pasa la mano por cima de la luz
y corre un silencio por la hierba.

Cuando me siento a escribir versos
o, paseando por los caminos o los atajos,
escribo versos en un papel que hay en mi pensamiento,
siento en las manos un cayado
y veo una silueta mía
En lo alto del otero,
mirando a mi rebaño y viendo mis ideas,
o mirando mis ideas y viendo mi rebaño,
y sonriendo vagamente como quien no comprende lo que se dice
y quiere fingir que lo comprende.

Saludo a todos los que me lean,
quitándome el sombrero ancho
cuando me ven a mi puerta
apenas la diligencia descuella en lo alto del otero.
Les saludo y les deseo sol,
y lluvia, cuando la lluvia es necesaria,
y que sus casas tengan
al pie de una ventana abierta
una silla predilecta
en la que se sienten a leer mis versos.

Y que al leer mis versos piensen
que soy algo natural:
por ejemplo, el árbol antiguo
a cuya sombra, cuando eran niños,
se sentaban de golpe, cansados de jugar,
y se limpiaban el sudor de la cabeza ardiente
con la manga de su guardapolvos a rayas.



Alberto Caeiro
(Heterónimo de Fernando Pessoa)

















domingo, 19 de enero de 2014

ALBERTO CAEIRO, NO SIEMPRE SOY IGUAL EN LO QUE DIGO Y ESCRIBO




NO SIEMPRE SOY IGUAL EN LO QUE DIGO Y ESCRIBO


No siempre soy igual en lo que digo y escribo. 
Cambio, pero no cambio mucho. 
El color de las flores no es el mismo al sol 
que cuando pasa una nube 
o cuando entra la noche 
y las flores son color de sombra. 
Mas quien mira bien ve que son las mismas flores. 
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo 
fíjense bien en mí: 
si estaba vuelto a la derecha, 
me he vuelto ahora a la izquierda, 
pero siempre soy yo, teniéndome en los mismos pies. 
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra 
y a mis ojos y oídos atentos 
y a mi clara simplicidad de alma...





Alberto Caeiro
(Heterónimo de Fernando Pessoa)















domingo, 17 de noviembre de 2013

ALBERTO CAEIRO, SOY UN GUARDADOR DE REBAÑOS


SOY UN GUARDADOR DE REBAÑOS (IX)

Soy un guardador de rebaños.
El rebaño es mis pensamientos
y todos mis pensamientos son sensaciones.
Pienso con los ojos y con los oídos
y con las manos y los pies
y con la nariz y la boca.


Pensar una flor es verla y olerla
y comerse una fruta es conocer su sentido.

Por eso cuando, en un día de calor,
me siento triste de disfrutarlo tanto,
y me acuesto estirado en la hierba,
y cierro los ojos calientes,
siento a todo mi cuerpo acostado en la realidad,
sé de verdad y soy feliz.


Alberto Caeiro
                              (Heterónimo de Fernando Pessoa)



SOU UM GUARDADOR DE REBANHOS (IX)

Sou um guardador de rebanhos
O rebanho é os meus pensamentos
E os meus pensamentos são todos sensações.
Penso com os olhos e com os ouvidos
E com as mãos e os pés
E com o nariz e a boca.

Pensar uma flor é vê-la e cheirá-la
E comer um fruto é saber-lhe o sentido.

Por isso quando num dia de calor
Me sinto triste de gozá-lo tanto.
E me deito ao comprido na erva,
E fecho os olhos quentes,
Sinto todo o meu corpo deitado na realidade,
Sei a verdade e sou feliz.

Alberto Caeiro



















miércoles, 6 de noviembre de 2013

ALBERTO CAEIRO, SI MUERO PRONTO



SI MUERO PRONTO

Si muero pronto,
Sin poder publicar ningún libro,
Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde,

Ruego, si se afligen a causa de esto,
Que no se aflijan.
Si ocurre, era lo justo.
Aunque nadie imprima mis versos,
Si fueron bellos, tendrán hermosura.
Y si son bellos, serán publicados:
Las raíces viven soterradas
Pero las flores al aire libre y a la vista.
Así tiene que ser y nadie ha de impedirlo.
Si muero pronto, oigan esto:
No fui sino un niño que jugaba.
Fui idólatra como el sol y el agua,
Una religión que sólo los hombres ignoran.
Fui feliz porque no pedía nada
Ni nada busqué.
Y no encontré nada
Salvo que la palabra explicación no explica nada.
Mi deseo fue estar al sol o bajo la lluvia.
Al sol cuando había sol,
Cuando llovía bajo la lluvia
(Y nunca de otro modo),
Sentir calor y frío y viento
Y no ir más lejos.
Quise una vez, pensé que me amarían.
No me quisieron.
La única razón del desamor:
Así tenía que ser.
Me consolé en el sol y en la lluvia.
Me senté otra vez a la puerta de mi casa.
El campo, al fin de cuentas, no es tan verde
Para los que son amados como para los que no lo son:

Sentir es distraerse.





Del heterónimo Alberto Caeiro

Versión de Octavio Paz










viernes, 17 de mayo de 2013

FERNANDO PESSOA, HE PASADO TODA LA NOCHE SIN DORMIR, VIENDO...


FERNANDO PESSOA

PASSEI TODA A NOITE, SEM DORMIR, VENDO...

Passei toda a noite, sem dormir, vendo, sem espaço, a figura dela,
E vendo-a sempre de maneiras diferentes do que a encontro a ela.
Faço pensamentos com a recordação do que ela é quando me fala,
E em cada pensamento ela varia de acordo com a sua semelhança.
Amar é pensar.
E eu quase que me esqueço de sentir só de pensar nela.
Não sei bem o que quero, mesmo dela, e eu não penso senão nela.
Tenho uma grande distracção animada.
Quando desejo encontrá-la
Quase que prefiro não a encontrar,
Para não ter que a deixar depois.
Não sei bem o que quero, nem quero saber o que quero. Quero só
Pensar nela.
Não peço nada a ninguém, nem a ela, senão pensar.


O Pastor Amoroso 
Alberto Caeiro 
(Heterónimo de Fernando Pessoa)




HE PASADO TODA LA NOCHE SIN DORMIR, VIENDO...

He pasado toda la noche sin dormir, viendo, sin espacio la figura de ella.
Y viéndola siempre de maneras diferentes de como ella me parece.
Hago pensamientos con el recuerdo de lo que es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no pienso más que en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla casi prefiero no encontrarla, para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que quiero. Quiero tan solo pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.



El Pastor Amoroso 
Alberto Caeiro 
(Heterónimo de Fernando Pessoa)