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lunes, 24 de marzo de 2014

MARIO BENEDETTI, CERTIFICADO DE EXISTENCIA



CERTIFICADO DE EXISTENCIA


Ah, ¿quién me salvará de existir? 
FERNANDO PESSOA




Dijo el fulano presuntuoso/ 
hoy en el consulado 
obtuve el habitual 
certificado de existencia 

consta aquí que estoy vivo 
de manera que basta de calumnias 

este papel soberbio / irrefutable 
atestigua que existo 

si me enfrento al espejo 
y mi rostro no está 
aguantaré sereno 
despejado 

¿no llevo acaso en la cartera 
mi recién adquirido 
mi flamante 
certificado de existencia? 

vivir / después de todo 
no es tan fundamental 

lo importante es que alguien 
debidamente autorizado 
certifique que uno 
probadamente existe 

cuando abro el diario y leo 
mi propia necrológica 
me apena que no sepan 
que estoy en condiciones 
de mostrar dondequiera 
y a quien sea 
un vigente prolijo y minucioso 
certificado de existencia 

existo 
luego pienso 

¿cuántos zutanos andan por la calle 
creyendo que están vivos 
cuando en rigor carecen del genuino 
irremplazable 
soberano 
certificado de existencia?



Mario Benedetti


Retrato de Edward James por René Magritte

lunes, 3 de febrero de 2014

SAFO DE LESBOS, POEMA DE LOS DOS HERMANOS

En los días de Safo por Godward

SAFO DE LESBOS
Safo de Lesbos, la actual Mitilene, está considerada una de las poetisas más importantes de la Antigua Grecia, pero pese a su fama, sólo ha sobrevivido uno de sus poemas completos y partes de otros cuatro.


No existen muchos datos biográficos sobre ella, y sólo se conocen algunos poemas y fragmentos extraídos de citas tardías por tradición indirecta y de papiros. 
La isla de Lesbos cuya capital es Mitilene

De hecho, prácticamente todo lo que sabemos de su vida lo deducimos de sus poemas. 

Safo pasó toda su vida en Lesbos, isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Siracusa la actual Sicilia en el año 593 a. C., motivado por las luchas aristocráticas en las que probablemente se encontraba comprometida su familia perteneciente a la oligarquía local.








Safo por Amanda Brewster Sewell,1896

Perteneció a una sociedad llamada Thiasos en donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio. 

Más adelante, forma la llamada Casa de las servidoras de las Musas. 
Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores entre otras actividades. 

A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas. 
Todo esto ha convertido a la poetisa Safo en un símbolo del amor entre mujeres.















Safo y Alceo, Safo y sus compañeras escuchando a Alceo de Mitilene tocando la cítara 
en la isla de Lesbos por Alma Tadema, 1881

Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, que narra la historia de Faón, un hombre bello del que se enamoró la propia diosa Afrodita. 

Según el mito, Safo se suicidó desde la roca de Léucade, lanzándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido.

Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse. 

Muerte de Safo por Gustave Moreau

Otra versión afirma que Safo escribió este texto como metáfora de una decepción amorosa que tuvo con una de sus amadas. 

Su poesía sirvió de fuente de inspiración a poetas, como los latinos Catulo y Horacio.

Los temas más característicos de su obra son la naturaleza serena, la belleza de la mujer, el erotismo, las fiestas nupciales tratados con una gran sensibilidad y dulzura. 

El filósofo Platón decía que Safo debería ser honrada no solo como una gran poetisa lírica sino también como La décima Musa por su resonancia e importancia dentro del mundo de la poesía.



Safo inspirada por el Amor por Angelica Kauffmann




DESCUBIERTOS DOS POEMAS DE SAFO
La Universidad de Oxford se hace con dos poemas del siglo VII desconocidos, hasta ahora, de la poetisa griega Safo de Lesbos. 

Uno de ellos es una obra completa El poema de los hermanos que habla sobre sus dos hermanos Charaxos y Larichos y el otro, fragmentado, una Plegaria a Afrodita, cuenta un amor no correspondido.

Los poemas, conservados en papiros del siglo III, fueron descubiertos cuando un coleccionista privado de Londres se los entregó a Dirk Obbink, un experto en papiros y literatura griega en la Universidad de Oxford.

Dirk Obbinick  papirólogo en la Universidad de Oxford

Cuando parecía que no podría encontrarse nada nuevo sobre la misteriosa poetisa griega del siglo VII a. C, una serie de expertos han analizado dos nuevas obras hasta ahora desconocidas que arrojan luz sobre la técnica y el estilo literario de la poetisa Safo de Lesbos. 

Tal fue la sorpresa del papirólogo norteamericano y experto en estudios clásicos de Oxford, el doctor Dirk Obbink, cuando un coleccionista le entregó un fragmento de papiro con textos en griego para analizarlos.

A pesar de las pocas obras que se conocen de Safo de Lesbos, este gran descubrimiento ha resultado ser uno de los mejores conservados de los que hasta ahora conocemos, además de estar completo, salvo unas pocas palabras omitidas de fácil interpretación. 

Un hallazgo genuino, que ayuda a completar la desdibujada línea histórica y literaria de la poetisa de Lesbos, dando esperanza a los investigadores de encontrar nuevas obras en el futuro.

Papiro con textos de Safo

El doctor Albert Henrich, profesor en Harvard y compañero de Obbink, ha participado en el análisis del papiro que se publicará en una revista especializada y que cuenta con una versión online. “Lo nuevo de Safo te deja sin respiración”, ha comentado el profesor, admirado, “Es el papiro de Safo mejor conservado hasta la fecha [...] Su contenido es del mismo modo excitante”.

Lo más interesante del Poema de los hermanos son las alusiones que hace la poetisa a Charaxos y Larichos, según las fuentes griegas, hermanos de la poetisa, aunque como afirma Henrich este es un debate aún abierto. 

Según Herodoto, Charaxos era un comerciante y explorador que viajó a Egipto, donde compró la libertad de una esclava de la que se enamoró. 
Según relata, Safo se burló de su hermano a su regreso y tachó de pantomima de enamorados el acto de su hermano. 

Aunque en el poema no hay ninguna burla, la voz narradora, posiblemente la de Safo, alude al viaje de su hermano en un diálogo y sugiere recurrir a Hera para que reúna las fuerzas de los dioses en favor del éxito de la empresa de Charaxos. En las líneas finales del poema, Safo menciona al que podría ser su hermano pequeño, Larichos. 

A continuación del Poema de los dos hermanos, un segundo texto separado por una línea horizontal en el papiro se presenta como una Plegaria a Afrodita, tema recurrente en las escasas producciones de Safo con las que contamos. 
El poema, en forma de petición, recurre a la diosa del amor para solicitar ayuda en la búsqueda de un amante. 

Ambos poemas siguen una métrica semejante, muy propia del estilo de Safo, la estancia sáfica, que conserva su nombre en la actualidad. 

Están escritos en dialecto eólico, que se hablaba en las colonias griegas de Asia Menor y en la isla de Lesbos, a diferencia del Ático que se extendió en la península y terminó por convertirse en el sistema lingüístico estándar. 

Sin embargo, otro aspecto genuino del texto es que contiene anotaciones para orientar a los lectores no familiarizados con el dialecto de cómo deben pronunciarse las palabras. 

Obbink ha fechado el papiro en torno a los siglos II y III d. C, casi un milenio después del primer texto de la poetisa y es uno de los pocos ejemplos de literatura en eólico, ya que la estandarización del lenguaje hizo que muchos de estos dialectos cayeran en desuso. 

Es posible que el papiro provenga de Egipto, en concreto de la ciudad de Oxirrinco, donde se han encontrado cientos de pergaminos de papiro con escritos en eólico y demás variantes dialectales.










Capiteles corintios en las ruinas de Oxirrinco en Egipto

Sin duda, el descubrimiento resulta ser un acontecimiento de gran importancia para los historiadores y filólogos, que esperan próximos descubrimientos que permitan estudiar al personaje literario y su obra. 

No debemos subestimar el valor de las fuentes literarias antiguas, ni presuponer que todo está ya descubierto, y noticias de este tipo continúan recordándonoslo. 

No sólo los elementos del poema, sino también la métrica y el dialecto en el que los poemas están escritos, los vinculan con Safo. 
Sin embargo, el factor decisivo es una referencia a su hermano, Charaxos cuya existencia ha sido puesta en duda. 

A continuación puedes leer el Poema de los dos hermanos de Safo de Lesbos en una versión inglesa y en otra española:

POEM OF THE TWO BROTHERS

[ … ]

But you always chatter that Charaxus is coming,
His ship laden with cargo. That much, I reckon, only Zeus
Knows, and all the gods; but you, you should not
Think these thoughts,

Just send me along, and command me
To offer many prayers to Queen Hera
That Charaxus should arrive here, with
His ship intact,

And find us safe. For the rest,
Let us turn it all over to higher powers;
For periods of calm quickly follow after
Great squalls.

They whose fortune the king of Olympus wishes
Now to turn from trouble
to [ … ] are blessed
and lucky beyond compare.

As for us, if Larichus should [ … ] his head
And at some point become a man,
Then from full many a despair 
Would we be swiftly freed.
POEMA DE LOS DOS HERMANOS

[ … ]

Pero tú siempre charlas de que Charaxos viene, 
Su nave repleta con carga. Hasta ahí, creo, sólo Zeus 
sabe, y todos los dioses; pero tú, tú no debes 
tener esos pensamientos, 

Sólo tienes que enviarme a lo largo, y mandarme 
a ofrecer muchas oraciones a la Reina Hera 
para que Charaxos pueda llegar aquí, con 
su barco intacto, 

Y nos encuentre a salvo. Para el resto, 
volvámonos todos a los poderes superiores; 
Porque los períodos de calma siguen rápidamente después 
de las grandes borrascas. 

Aquellos cuya fortuna desea el Rey del Olimpo, 
al instante, pasan de los problemas 
a [...] y son bendecidos 
y afortunados más allá de comparación. 

En cuanto a nosotros, si Larichos debería [...] la cabeza 
Y en algún momento llegar a ser un hombre, 
Luego de más de una completa desesperación 
estaríamos rápidamente liberados. 


Información tomada de The Guardian y de Manuel Álvarez Esteban para RedHistoria

lunes, 20 de enero de 2014

ALBERTO CAEIRO, NUNCA HE GUARDADO REBAÑOS




NUNCA HE GUARDADO REBAÑOS


Nunca he guardado rebaños,
y es como si los guardase.
Mi alma es como un pastor,
conoce al viento y al sol
y va de la mano de las Estaciones
continuando y viendo.
Toda la paz de la Naturaleza sin gente
viene a sentarse a mi lado.
Pero yo me pongo tan triste como una puesta de sol
lo es para nuestra imaginación,
cuando refresca en el fondo de la llanura
y se siente que la noche ha entrando
como una mariposa por la ventana.


Pero mi tristeza es sosiego
porque es natural y justa
y es lo que debe haber en el alma
cuando piensa que existe
y las manos cogen flores sin que ella se dé cuenta.

Con un ruido de cencerros
más allá de la curva del camino,
mis pensamientos están contentos.
Sólo me apena saber que están contentos
porque, si no lo supiese,
en vez de estar contentos y tristes,
estarían alegres y contentos.
Pensar  es incómodo como andar en la lluvia
cuando el viento arrecia y parece que llueve más.
No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.

Y si  a veces deseo,
por imaginación, ser corderillo
(o ser todo el rebaño
para andar esparcido por toda la cuesta
siendo muchas cosas felices a la vez),
es sólo porque siento lo que escribo a la puesta de Sol,
o cuando una nube pasa la mano por cima de la luz
y corre un silencio por la hierba.

Cuando me siento a escribir versos
o, paseando por los caminos o los atajos,
escribo versos en un papel que hay en mi pensamiento,
siento en las manos un cayado
y veo una silueta mía
En lo alto del otero,
mirando a mi rebaño y viendo mis ideas,
o mirando mis ideas y viendo mi rebaño,
y sonriendo vagamente como quien no comprende lo que se dice
y quiere fingir que lo comprende.

Saludo a todos los que me lean,
quitándome el sombrero ancho
cuando me ven a mi puerta
apenas la diligencia descuella en lo alto del otero.
Les saludo y les deseo sol,
y lluvia, cuando la lluvia es necesaria,
y que sus casas tengan
al pie de una ventana abierta
una silla predilecta
en la que se sienten a leer mis versos.

Y que al leer mis versos piensen
que soy algo natural:
por ejemplo, el árbol antiguo
a cuya sombra, cuando eran niños,
se sentaban de golpe, cansados de jugar,
y se limpiaban el sudor de la cabeza ardiente
con la manga de su guardapolvos a rayas.



Alberto Caeiro
(Heterónimo de Fernando Pessoa)

















domingo, 19 de enero de 2014

ALBERTO CAEIRO, NO SIEMPRE SOY IGUAL EN LO QUE DIGO Y ESCRIBO




NO SIEMPRE SOY IGUAL EN LO QUE DIGO Y ESCRIBO


No siempre soy igual en lo que digo y escribo. 
Cambio, pero no cambio mucho. 
El color de las flores no es el mismo al sol 
que cuando pasa una nube 
o cuando entra la noche 
y las flores son color de sombra. 
Mas quien mira bien ve que son las mismas flores. 
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo 
fíjense bien en mí: 
si estaba vuelto a la derecha, 
me he vuelto ahora a la izquierda, 
pero siempre soy yo, teniéndome en los mismos pies. 
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra 
y a mis ojos y oídos atentos 
y a mi clara simplicidad de alma...





Alberto Caeiro
(Heterónimo de Fernando Pessoa)















viernes, 27 de diciembre de 2013

ÁLVARO DE CAMPOS, LISBON REVISITED



LISBON REVISITED
(1923) 

No: no quiero nada. 
Ya he dicho que no quiero nada. 

¡No me vengáis con conclusiones! 
La única conclusión es morir. 

¡No me vengáis con estéticas! 
¡No me habléis de moral! 
¡Llevaos de aquí la metafísica! 
¡No me pregonéis sistemas completos, no me pongáis en fila conquistas 
de las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!), 
de las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!

¿En qué he ofendido a todos los dioses? 

¡Si tenéis la verdad, guardáosla! 

Soy un técnico, pero sólo tengo técnica dentro de la técnica. 
Fuera de eso, estoy loco, con todo el derecho a estarlo. 
Con el derecho a estarlo, ¿lo habéis oído? 

¡No me fastidiéis, por amor de Dios! 

¿Me queríais casado, fútil, cotidiano y tributable? 
¿Me queríais todo lo contrario, lo contrario de lo que sea?
Si fuese otra persona, os daría gusto a todos. 
Así, como soy, ¡tenéis que aguantaros! 
¡Idos al diablo sin mí! 
¡O dejadme irme solo al diablo! 
¿Por qué habíamos de irnos juntos? 
¡No me cojáis del brazo! 
¡No me gusta que me cojan del brazo. Quiero ser solo. 
¡Ya he dicho que soy solo! 
¡Ah, qué fastidio querer que sea de compañía! 

¡Oh, cielo azul- el mismo de mi infancia-, 
eterna verdad vacía y perfecta! 
¡Oh ameno Tajo ancestral y mudo, 
pequeña verdad en la que el cielo se refleja! 
¡Oh amargura revisitada, Lisboa de antaño y de hoy! 
Nada me dais, nada que quitáis, nada que yo me sienta sois. 

¡Dejadme en paz! No tardo, que yo nunca tardo... 
¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio quiero estar solo! 



Álvaro de Campos

Heterónimo de Fernando Pessoa



























sábado, 30 de noviembre de 2013

FAMOSAS MUJERES GRIEGAS





FAMOSAS MUJERES GRIEGAS:

ASPASIA DE MILETO

Aspasia fue ciertamente la más famosa entre las mujeres griegas.

Sócrates encuentra a Alcibíades en casa de Aspasia por Jean-Léon Gérôme, 1861


Fue amiga de Sócrates y muy afamada por sus conocimientos. 


Los más importantes políticos, artistas y filósofos gozaban de su compañía.


Pericles y Aspasia  en el taller de Fidias por Sir Lawrence Alma-Tadema, 1868

Aspasia fue la amante y esposa de Pericles, fue acusada de impiedad y salvada tras las lágrimas derramadas por su marido.

Aspasia colaboraba estrechamente con Pericles según nos cuentan los poetas cómicos, quienes la acusan de ser la promotora de la mayoría de las guerras que vivió Atenas en aquellos momentos.


Su talento como profesora de retórica aparece mencionado por numerosos autores importantes del mundo antiguo, como Platón, Jenofonte, Plutarco o Cicerón, quienes alabaron sus capacidades.


Aspasia y Pericles por José Garnelo y Alda

En un tiempo en el que se creía que las mujeres debían dejar que los hombres gobernaran sus vidas, Pericles consultaba a Aspasia como su igual, pidiendo su consejo en asuntos de gran importancia política y permitiendo que asistiera a las reuniones con personas importantes, en las que ella pudo demostrar su gran inteligencia. 

Aspasia, Museo del Louvre


Se llegó incluso a afirmar que era Aspasia quien escribía los grandes discursos leídos por Pericles. 


El propio Platón mencionó esta circunstancia en sus libros.



Aspasia, Sócrates y Alcibíades por Chevrel


También aparece en los Diálogos de Platón como maestra de Sócrates, en el Menexeno la nombra como maestra de oratoria. 


Plutarco cita a Esquines que escribió un diálogo que no se conserva Aspasia en el que la menciona como maestra sofista.


Antístenes le dedicó otro diálogo titulado Aspasia que hoy también está perdido.


FRINÉ DE TEBAS
El escultor Praxíteles estuvo locamente enamorado de Friné quien sirvió de modelo para algunas estatuas.
La Venus Capitolina 

según un original de Praxíteles


La encantadora Friné vivía con cierta discreción, acudiendo a tertulias literarias y artísticas, aunque fue acusada de impiedad y condenada a muerte, salvándose al mostrar  la belleza de su desnudo al tribunal del Areópago por indicación de su abogado.


















Friné ante el Areópago por Jean-Léon Gérôme


En un momento de su vida, Friné acumuló tal fortuna que decidió reconstruir las murallas de su ciudad natal, Tebas. 


SAPHO DE LESBOS
Safo pasó toda su vida en Lesbos, isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Siracusa la actual Sicilia en el año 593 a. C., motivado por las luchas aristocráticas en las que probablemente se encontraba comprometida su familia perteneciente a la oligarquía local.



Sapho por Godward


Perteneció a una sociedad llamada Thiasos en donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio. 


Más adelante, forma la llamada Casa de las servidoras de las Musas. 

Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores entre otras actividades.



Safo y Erinne por Solomon 1880


A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas. 

Todo esto ha convertido a la poetisa Safo en un símbolo del amor entre mujeres.


En los días de Sapho por Godward



Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, que narra la historia de Faón, un hombre bello del que se enamoró la propia diosa Afrodita. 


Según el mito, Safo se suicidó desde la roca de Léucade, lanzándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido.


Safo saltando al mar desde el promontorio leucadio 

por Théodore Chassériau, c. 1840



Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse. 

Otra versión afirma que Safo escribió este texto como metáfora de una decepción amorosa que tuvo con una de sus amadas.

DIOTIMA DE MANTINEA
Diotima de Mantinea es una filósofa y sacerdotisa griega que enseñó filosofía a Sócrates en el siglo V a.de C.

Las ideas de Diotima son el origen del concepto de amor platónico.

Diotima por Józef Simmler

En El Banquete de Platón, una serie de hombres discuten sobre el significado del amor, entre los que Sócrates es el orador más importante. 
Sócrates dice que en su juventud aprendió la “Filosofía del Amor” de Diotima, quien fue una gran sacerdotisa del templo de Apolo o vidente. 
Sócrates afirma además que Diotima había sido llamada a la ciudad por Pericles para que realizara  sacrificios de purificación, mediante los que se libraron con éxito de la plaga de peste que azotó a Atenas durante diez años.


La más importante tesis de Diotima Sobre el amor es que, en realidad, éste es un anhelo por la inmortalidad. 
El fin ulterior del amor es ayudarnos a ascender al conocimiento de lo divino.


TEANO DE CROTONA
Teano nació en Crotona ,Grecia, en el siglo VI a.C.

Hija de un hombre rico enamorado de las ciencias, mecenas de Pitágoras, tuvo la oportunidad de acudir a su escuela.


Fue su discípula y más tarde enseñó en la Escuela Pitagórica.




















Pitagóricos celebrando el amanecer óleo de Fyodor Bronnikov

Según algunas fuentes, Teano y Pitágoras contrajeron matrimonio cuando éste ya era viejo y tras la muerte de él en una revuelta contra el poder de la escuela, fue ella quien se hizo cargo de su dirección.



HYPATIA DE ALEJANDRÍA
Junto con Teano, Hipatia es una de las primeras mujeres matemáticas de las que se tiene un conocimiento razonablemente seguro y detallado.



Fue la primera mujer que hizo contribuciones sustanciales al desarrollo de las matemáticas.


Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía. 


Mejoró el diseño de los primitivos astrolabios e inventó un densímetro.



Hipatia era hija del matemático y filósofo Teón de Alejandría y es casi seguro que estudió matemáticas bajo la guía e instrucción de su padre.


Hipatia en la Escuela de Atenas por Rafael

Es notable que Hipatia haya llegado a ser directora de la escuela platónica de Alejandría hacia el 400 d. C. 


Allí impartía clases de matemáticas y filosofía, enseñado la filosofía neoplatónica.


Hipatia llegó a simbolizar aprendizaje y ciencia, lo que los primeros cristianos identificaban con paganismo. 


Sin embargo, entre los alumnos a los que enseñó en Alejandría había muchos cristianos importantes, lo que no impidió su muerte a manos de algunos exaltados.




Grabado representando la Muerte de Hipatia


En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro, se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo convertido en catedral de Alejandría. 



Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo, donde los incineraron.


La muerte de Hipatia por Charles William Mitchell, 1885


Hubo que esperar a la época helenística para ver a grandes figuras femeninas emerger en el mundo griego, tal es el caso de reinas como Berenice, Arsínoe o Cleopatra.





















Mujeres griegas en la fuente por Dominique Louis Ferreol Papety