Mostrando entradas con la etiqueta Narración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narración. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de diciembre de 2012

RAY BRADBURY, CUENTO DE NAVIDAD


CUENTO DE NAVIDAD

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando éstos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.


-¿Qué haremos?



-Nada, ¿qué podemos hacer?



-¡Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!



La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos, pálido y silencioso.

-Ya se me ocurrirá algo -dijo el padre.

-¿Qué...? -preguntó el niño.


El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer "día". Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:

-Quiero mirar por el ojo de buey.

-Todavía no -dijo el padre-. Más tarde.

-Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.

-Espera un poco -dijo el padre.

El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje fuera feliz y maravilloso.

-Hijo mío -dijo-, dentro de medía hora será Navidad.

La madre lo miró consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.

-Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometieron.

-Sí, sí. todo eso y mucho más -dijo el padre.

-Pero... -empezó a decir la madre.

-Sí -dijo el padre-. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.

Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.

-Ya es casi la hora.

-¿Puedo tener un reloj? -preguntó el niño.

Le dieron el reloj, y el niño lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.

-¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?

-Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tomó al niño de la mano.

Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.

-No entiendo.

-Ya lo entenderás -dijo el padre-. Hemos llegado.

Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.

-Entra, hijo.

-Está oscuro.

-No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. El niño se quedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.

-Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.

Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.





















viernes, 12 de octubre de 2012

MO YAN, PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2012





MO YAN, PREMIO NOBEL 2012



El escritor chino Mo Yan ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2012.

La Academia Sueca  le ha dado el galardón por ser "quien con alucinante realismo mezcla cuentos folclóricos, historia y vida contemporánea".

Mo Yan se ha convertido en el primer autor chino que recibe un Nobel sin estar en la cárcel o en el exilio.

Mo Yan ha escrito veintitrés libros, de ellos, once novelas y cientos de cuentos cortos.


Entre las obras de Mo Yan destacadas por el jurado del Premio Nobel están:  Sorgo rojo (1987), Las baladas del ajo (1995) y Grandes pechos, amplias caderas (2004).








Si deseas empezar a conocer la obra de Mo Yan, puedes leer este fragmento de Las baladas del ajo





LAS BALADAS DEL AJO

Una doctora vestida de blanco apareció en la puerta, con las manos protegidas por unos guantes de goma que le llegaban a la altura del codo, por donde resbalaba, principalmente, un reguero de gotas de sangre. El hombre corrió a su encuentro. 


-¿Qué ha sido doctora?


-Una niñita.


Al escuchar que era padre de una pequeña, el hombre se tambaleó un par de veces hasta caer de espaldas, golpeándose ruidosamente la cabeza contra las baldosas, que dio la sensación de romper.


-¿Qué problema hay? – comentó la doctora.- Los tiempos han cambiado y las niñas son iguales que los niños. ¿De dónde proceden los hombres si no es de las mujeres?¿O es que salen de debajo de una piedra?


Lentamente, el hombre se puso de pie, como si estuviera en trance. A continuación, comenzó a gemir y a sollozar, como si estuviera loco, y acentuaba sus llantos con gritos de reproche:


-¡Zhou Jinhua, maldita mujer inútil, mi vida se ha arruinado por tu culpa!.


Sus gritos se unieron a los sonidos del llanto que se escuchaba en el interior: Gao Yang pensó que se trataba de Zhou Jinhua. La ausencia de llanto del bebé le desconcertó. Jinhua no habría sido capaz de ahogar a su propio bebé ¿Verdad?

Entra ahora mismo – ordenó la doctora – y ocúpese de su esposa y de su hijo. Hay más personas esperando.


El hombre se puso torpemente de pie y se arrastró hacia el interior. Unos minutos después salió con un fardo en la mano.


-Doctora – dijo mientras se detuvo en el umbral de la puerta – ¿conoce a alguien a quien le gustaría tener a una niña? ¿Podría ayudarnos a encontrarle un hogar?


-¿Pero es que en vez de corazón tiene una piedra? – preguntó enojada la doctora – Llévese a su hija y trátela bien. Cuando cumpla los dieciocho años puede conseguir al menos diez mil para ella.












PRIMER CAPÍTULO DE RANA

Una obra que salió a la calle en 2011 y que es la primera novela de reciente premio Nobel traducida directamente del chino. 
Un libro polémico en su país, ya que el escritor critica duramente la política del hijo único que rige en China. 









miércoles, 21 de diciembre de 2011

J.R.R. TOLKIEN, CARTAS DE PAPÁ NOEL





CARTAS DE PAPÁ NOEL
Este libro es una recopilación de las cartas de Papá Noel que recibieron en Navidades  los hijos de Tolkien durante veintitrés años.



Empezaron llegando dirigidas a John, el mayor de los hijos de Tolkien cuando tenía tres años, y pasaron por las manos de los cuatro niños hasta terminar recibiéndolas solo Priscilla, la pequeña de la familia, hasta que cumplió catorce años.


Cada Navidad, Papá Noel, el anciano de la barba blanca y el traje rojo, enviaba cartas a los hijos de Tolkien contándoles sus aventuras.

Papá Noel cuenta a los pequeños Tolkien cómo es su vida en el Polo Norte, quiénes son sus ayudantes y amigos y por qué les lleva unos regalos y no otros.



Además, las cartas venían acompañadas de dibujos hechos por el propio Papá Noel.
Incluso los sobres y los sellos eran diseñados por él.

Estas cartas, llenas de relatos sencillos y, a la vez, maravillosos, venían acompañadas de ilustraciones, anotaciones, sellos y matasellos del Polo Norte y sobres magníficamente caligrafiados. 




Pero lo mejor de todo son los relatos fantásticos de la vida en el Polo Norte protagonizados por Papá Noel y sus ayudantes, elfos,  muñecos de nieve, gnomos rojos...



¿QUIÉN ESCRIBIÓ LAS CARTAS?
Los cuatro hijos de Tolkien disfrutaron durante este tiempo de las cartas que llegaban todas las Navidades, escritas de la mano del propio Papá Noel, con su letra temblorosa y vacilante por su avanzada edad y por el frío polar.



Más adelante, también empezaron a participar sus  ayudantes: el Oso Polar del Norte y el secretario de Papá Noel, el elfo Ilbereth, con su elegante caligrafía.
Los personajes son cada vez más numerosos: Paksu y Valkotukka, sobrinos del Oso Polar, elfos de la nieve, gnomos rojos, muñecos de nieve, osos de las cavernas…




LOS AYUDANTES DE PAPÁ NOEL
Papá Noel no está sólo en este trabajo. 
En las primeras cartas parece que el único ayudante que tiene es el Oso Polar del Norte. 
Pero, poco a poco, Papá Noel irá necesitando de más ayudantes. 




Porque al final, el creador de tantos universos de fantasía se divierete convirtiéndose en personajes variados que cobran vida a través de una nueva caligrafía inventada por Tolkien para disfrute de los pequeños.

EL OSO POLAR




















El principal personaje que acompaña a Papá Noel es Kharu, el Oso Polar, causante de la mayoría de incidentes desastrosos y divertidos en la vida en el Polo.




Son estupendas las incursiones de este oso travieso y patoso que escribe en letra mayúscula, grande, con trazos gruesos y con faltas de ortografía.



PAKSU Y VALKOTUKKA



















Son los sobrinos de Kharu, el Oso Polar, que llegan al Polo Norte de visita y deciden quedarse a vivir con su tío.

















EL MUÑECO DE NIEVE 
















Otro de los personajes buenos que acompaña a Papá Noel es el muñeco de nieve que cuida el jardín.


EL HOMBRE QUE HABITA EN LA LUNA














Y no hay que olvidar al hombre de la luna que cayó en el jardín de la casa de Papá Noel después de que la luna se rompiese en cuatro partes.



ILBERETH
También, hacia el final del libro, encontramos las palabras del elfo llamado Ilbereth que es el imprescindible secretario de Papá Noel .




Las cartas que escribe Ilbereth tienen una cuidada y minúscula caligrafía de trazos elegantes y ligeros.
El eficiente elfo Ilbereth se ocupa de la correspondencia cuando Papá Noel está demasiado ocupado o cansado para hacerlo.


LOS TRASGOS
Y no faltan los personajes malvados, los trasgos, que roban los juguetes de los niños, destrozan el almacén o quieren invadir la casa del anciano.

¿CÓMO LLEGABAN LAS CARTAS?
Estas cartas aparecían mágicamente en casa de Tolkien, en la chimenea, junto a los regalos de Navidad, cubiertas por la nieve o de manos del cartero...



En ellas, Papá Noel pasa de unos escuetos saludos y felicitaciones al principio a las detalladas aventuras más tiernas y divertidas protagonizadas por él junto a otros personajes que conviven en su gélido hogar.







¿QUÉ CUENTA PAPÁ NOEL?
En un derroche de imaginación, Papá Noel va contando distintas peripecias: cómo se desordenan las estrellas del cielo o se rompe la luna, cómo se funden las luces del Norte, cómo roban los juguetes del almacén, cómo le ayudan los elfos rojos con los juguetes… 

Y todo acompañado de unos tiernos dibujos que forman parte indispensable de las cartas.



domingo, 18 de diciembre de 2011

CHARLES DICKENS, UN CUENTO DE NAVIDAD














UN CUENTO DE NAVIDAD

La narración navideña por excelencia fue escrita por Charles Dickens en 1843.
Esta breve novela, por sencilla que nos parezca, realiza una verdadera crítica social sobre las personas que tienen grandes fortunas y no las comparten e intentan hacerse más y más ricos aunque eso les suponga explotar a sus trabajadores, tal y como lo hace Scrooge el protagonista de esta obra.

Charles Dickens pintado en 1842 por Francis  Alexander













LAS FUENTES


Para escribir la obra, Dickens se basó en la realidad denigrante de la situación de muchos menores durante la Revolución industrial en la Inglaterra del siglo XIX.

Niño mendigo por John George Brown


Era muy habitual en aquella época el maltrato de los niños y jóvenes proletarios que trabajaban, estudiaban o mendigaban en las condiciones más crueles.

Para documentarse mejor, Dickens leyó informes del parlamento británico sobre las condiciones de miseria en los menores de edad.


ARGUMENTO

En Un cuento de Navidad se nos habla de cómo una persona huraña o tacaña puede cambiar su manera de ver la vida durante la Navidad.





ESTRUCTURA DEL RELATO:


La obra se divide en tres partes:

1.- PREFACIO: 


Que narra cómo el viejo avaro Scrooge no celebra la Navidad sin importarle lo que pase.

2.- LOS ESPÍRITUS:

Visitan al anciano Scrooge y le van mostrando las distintas Navidades.

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD DEL PASADO: 

Muestra a Scrooge antes de ser avaro y apático con la Navidad.

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD DEL PRESENTE:

Cuenta cómo se celebra la Navidad en su país, su familia y en la de su empleado Bob Cratchit que, a pesar de su pobreza, es muy feliz con su familia.

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD DEL FUTURO:
Presenta la tragedia de la ruina de Scrooge y la visita a su tumba.

3.- LA CONCLUSIÓN:

En ella se relata el cambio del viejo Scrooge cuando finalmente celebra la Navidad con gran regocijo y alegría.


SI QUIERES LEER UN CUENTO DE NAVIDAD DE CHARLES DICKENS, AQUÍ PUEDES HACERLO:


http://www.crae.com/biblioteca/llibres/cuentodenavidad.pdf
EL PUDIN DE NAVIDAD:


El Christmas Pudding es una densa pasta hecha a base de frutos silvestres secos, azúcar y especias humedecido con brandy.

Posee un característico color marrón oscuro practicamente negro y un aroma especiado profundo.
Este delicioso bizcocho es el dulce tradicional de las navidades inglesas.

Muchas familias tienen su propia receta para elaborar el pudin durante la Navidad. 
Por regla general, los más orgullosos son los que tienen recetas traspasadas de generación en generación.







MANUSCRITO DE DICKENS:


Si tienes curiosidad por ver qué letra tenía Charles Dickens, aquí puedes ver un original manuscrito de Un cuento de Navidad:
Manuscrito de Un cuento de Navidad