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miércoles, 5 de marzo de 2025

10 CANCIONES POP SOBRE LITERATURA

 EMILY BRONTË / KATE BUSH: CUMBRES BORRASCOSAS




Wuthering Heights es una canción de la artista británica Kate Bush, publicada como su disco sencillo de debut en 1978.
Inspirada en la novela Cumbres Borrascosas de 1847 de Emily Brontë, fue número uno de las listas de popularidad del Reino Unido. 

Kate Bush canta Wuthering Heights desde la perspectiva de Catherine Earnshaw, personaje de Cumbres Borrascosas, suplicando a Heathcliff que le permitiera entrar.




ALBERT CAMUS / QUEEN: EL EXTRANJERO


Bohemian Rhapsody de Queen está escrita por Freddy Mercury en 1975 para el album A Night at the Opera
Hay interpretaciones muy diversas y complejas del significado de su letra. 
No hay una lectura completa del significado de la canción aparte de la idea general de que la canción hace referencia las circunstancias personales de Mercury.
Sin embargo una de las teorías afirma que se basa en la novela El extranjero de Albert Camus por sus referencias a un asesino que espera la ejecución por su crimen.






GEORGE ORWELL / PINK FLOYD: REBELIÓN EN LA GRANJA


El álbum Animals de Pink Floyd, publicado en 1977, es una crítica del capitalismo.
Animals está basado en términos generales, en la novela Rebelión en la granja de George Orwell, en la que varias castas de la sociedad están representadas por a  diferentes animales. 
Los perros son los representantes de la ley, los cerdos los poderosos e implacables mandatarios y las ovejas como peones descerebrados.





GEORGE ORWELL / MUSE: 1984

The Resistance es un álbum publicado por el grupo británico Muse en 2009.
Matt Bellamy, su líder,  citó la novela distópica 1984 de George Orwell como influencia en las letras y los temas del álbum.





ARTHUR C. CLARKE / MIKE OLDFIELD: CANTOS DE LA LEJANA TIERRA



The Songs of Distant Earth es un álbum del género música electrónica new-age del compositor inglés Mike Oldfield publicado en 1994. 
El título del álbum hace referencia a una novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke, titulada en España como Cánticos de la lejana Tierra que relata cómo la humanidad debe abandonar el planeta a la búsqueda de nuevos lugares donde asentarse.
Ya desde el título en esta novela, hay numerosas alusiones a la música.




EDGARD ALLAN POE / ALAN PARSONS PROJECT: CUENTOS DE MISTERIO E IMAGINACIÓN 


Tales of Mystery and Imagination es el álbum debut del grupo musical británico The Alan Parsons Project, liderado por Alan Parsons y Eric Woolfson, publicado en 1976. 
En este álbum de rock sinfónico progresivo hay siete temas  inspirados en cinco cuentos y en dos poemas de Poe.
Aquí puedes escuchar la titulada El cuervo:





JOHN STEINBECK / BRUCE SPRINGSTEEN: LAS UVAS DE LA IRA


The Ghost of Tom Joad es una canción de Bruce Springsteen que da nombre  a su undécimo álbum.
La canción está inspirada en el personaje Tom Joad de las novela Las uvas de la ira de John Steinbeck.
Inicialmente compuesta por Springsteen como una balada tradicional folk, pero también tiene versiones como la de rap metal de la banda Rage Against the Machine.





L. FRANK BAUM / ELTON JOHN: EL MARAVILLOSO MAGO DE OZ


Goodbye Yellow Brick Road es el séptimo álbum de estudio del cantautor británico Elton John publicado en 1973.
Es un álbum doble dentro del estilo del pop rock con alusiones a la obra El maravilloso mago de Oz de L. Frank Baum.
Está considerado como el mejor álbum de Elton John, además de ser su álbum de estudio más vendido.



HOMERO / CREAM: LA ODISEA



Tales of Brave Ulysses es una canción de 1967 del grupo británico Cream que pertenece al rock psicodélico y su fusión con el blues rock.
Tales of Brave Ulysses encuentra en el álbum Disraeli Gears y se basa en el personaje de Ulises el héroe griego que es el protagonista de La Odisea de Homero
Eric Clapton recuerda  en su biografía que la canción que habla de su interés por los mitos griegos, fue  tomada de un poema sobre las islas griegas.




ALDOUS HUXLEY / THE STROKES: UN MUNDO FELIZ


Is This It es el álbum debut de la banda estadounidense The Strokes dentro del llamado indie rock en 2001.
Con un sonido que recuerda al garage rock de los años 70 la canción Soma hace referencia a la droga ficticia de la novela distópica Un mundo feliz de Aldous Huxley.
La canción reflexiona sobre las expectativas y la presión social y cómo encontrar la libertad y la autenticidad.





FUENTES UTILIZADAS
Para la realización de esta entrada se han utilizado, entre otras, las siguientes fuentes: 
Wisco, William. Listen Like Thieves: Using Pop Music to help teach Literary Analysis and Build Positive Relationships with Students By Dr. William Visco The University of Akron. 2021. pdf. University of Nevada, Las Vegas.19/02/20025
https://www.rocknblogsuicide.com/2013/12/rock-literatura.html. de Dorian, David. Rock y literatura. Canciones pop y su inspiración en los libros. 1 19/02/20025
https://www.rocknblogsuicide.com/2013/12/rock-literatura.html. de Dorian, David. Rock y literatura. Canciones pop y su inspiración en los libros. 2 19/02/20025
Las imágenes o vídeos que la acompañan se utilizan solo con fines educativos y  el © de los textos, el © de las fotografías y el © de los vídeos pertenecen a sus autores.

sábado, 14 de marzo de 2020

EDGAR ALLAN POE, LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA

EDGAR ALLAN POE 
El escritor norteamericano Edgar Allan Poe publicó el relato La máscara de la muerte roja  en 1842.
Es un relato dentro del género gótico que trata de lo inevitable de la muerte en una historia que transcurre en una epidemia de peste que recuerda el relato marco de El Decamerón de Boccaccio.

LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA

La Muerte Roja había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. Comenzaba con agudos dolores, un vértigo repentino, y luego los poros sangraban y sobrevenía la muerte. Las manchas escarlata en el cuerpo y la cara de la víctima eran el bando de la peste, que la aislaba de toda ayuda y de toda simpatía, y la invasión, progreso y fin de la enfermedad se cumplían en media hora.

Pero el príncipe Próspero era feliz, intrépido y sagaz. Cuando sus dominios quedaron semidespoblados llamó a su lado a mil caballeros y damas de su corte, y se retiró con ellos al seguro encierro de una de sus abadías fortificadas. Era ésta de amplia y magnífica construcción y había sido creada por el excéntrico aunque majestuoso gusto del príncipe. Una sólida y altísima muralla la circundaba. Las puertas de la muralla eran de hierro. Una vez adentro, los cortesanos trajeron fraguas y pesados martillos y soldaron los cerrojos. Habían resuelto no dejar ninguna vía de ingreso o de salida a los súbitos impulsos de la desesperación o del frenesí. La abadía estaba ampliamente aprovisionada. Con precauciones semejantes, los cortesanos podían desafiar el contagio. Que el mundo exterior se las arreglara por su cuenta; entretanto era una locura afligirse. El príncipe había reunido todo lo necesario para los placeres. Había bufones, improvisadores, bailarines y músicos; había hermosura y vino. Todo eso y la seguridad estaban del lado de adentro. Afuera estaba la Muerte Roja.

Al cumplirse el quinto o sexto mes de su reclusión, y cuando la peste hacía los más terribles estragos, el príncipe Próspero ofreció a sus mil amigos un baile de máscaras de la más insólita magnificencia.

Aquella mascarada era un cuadro voluptuoso, pero permitan que antes les describa los salones donde se celebraba. Eran siete -una serie imperial de estancias-. En la mayoría de los palacios, la sucesión de salones forma una larga galería en línea recta, pues las dobles puertas se abren hasta adosarse a las paredes, permitiendo que la vista alcance la totalidad de la galería. Pero aquí se trataba de algo muy distinto, como cabía esperar del amor del príncipe por lo extraño. Las estancias se hallaban dispuestas con tal irregularidad que la visión no podía abarcar más de una a la vez. Cada veinte o treinta metros había un brusco recodo, y en cada uno nacía un nuevo efecto. A derecha e izquierda, en mitad de la pared, una alta y estrecha ventana gótica daba a un corredor cerrado que seguía el contorno de la serie de salones. Las ventanas tenían vitrales cuya coloración variaba con el tono dominante de la decoración del aposento. Si, por ejemplo, la cámara de la extremidad oriental tenía tapicerías azules, vívidamente azules eran sus ventanas. La segunda estancia ostentaba tapicerías y ornamentos purpúreos, y aquí los vitrales eran púrpura. La tercera era enteramente verde, y lo mismo los cristales. La cuarta había sido decorada e iluminada con tono naranja; la quinta, con blanco; la sexta, con violeta. El séptimo aposento aparecía completamente cubierto de colgaduras de terciopelo negro, que abarcaban el techo y la paredes, cayendo en pliegues sobre una alfombra del mismo material y tonalidad. Pero en esta cámara el color de las ventanas no correspondía a la decoración. Los cristales eran escarlata, tenían un color de sangre.

A pesar de la profusión de ornamentos de oro que aparecían aquí y allá o colgaban de los techos, en aquellas siete estancias no había lámparas ni candelabros. Las cámaras no estaban iluminadas con bujías o arañas. Pero en los corredores paralelos a la galería, y opuestos a cada ventana, se alzaban pesados trípodes que sostenían un ígneo brasero cuyos rayos se proyectaban a través de los cristales teñidos e iluminaban brillantemente cada estancia. Producían en esa forma multitud de resplandores tan vivos como fantásticos. Pero en la cámara del poniente, la cámara negra, el fuego que a través de los cristales de color de sangre se derramaba sobre las sombrías colgaduras, producía un efecto terriblemente siniestro, y daba una coloración tan extraña a los rostros de quienes penetraban en ella, que pocos eran lo bastante audaces para poner allí los pies. En este aposento, contra la pared del poniente, se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo se balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y cuando el minutero había completado su circuito y la hora iba a sonar, de las entrañas de bronce del mecanismo nacía un tañido claro y resonante, lleno de música; mas su tono y su énfasis eran tales que, a cada hora, los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir momentáneamente su ejecución para escuchar el sonido, y las parejas danzantes cesaban por fuerza sus evoluciones; durante un momento, en aquella alegre sociedad reinaba el desconcierto; y, mientras aún resonaban los tañidos del reloj, era posible observar que los más atolondrados palidecían y los de más edad y reflexión se pasaban la mano por la frente, como si se entregaran a una confusa meditación o a un ensueño. Pero apenas los ecos cesaban del todo, livianas risas nacían en la asamblea; los músicos se miraban entre sí, como sonriendo de su insensata nerviosidad, mientras se prometían en voz baja que el siguiente tañido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Mas, al cabo de sesenta y tres mil seiscientos segundos del Tiempo que huye, el reloj daba otra vez la hora, y otra vez nacían el desconcierto, el temblor y la meditación.

Pese a ello, la fiesta era alegre y magnífica. El príncipe tenía gustos singulares. Sus ojos se mostraban especialmente sensibles a los colores y sus efectos. Desdeñaba los caprichos de la mera moda. Sus planes eran audaces y ardientes, sus concepciones brillaban con bárbaro esplendor. Algunos podrían haber creído que estaba loco. Sus cortesanos sentían que no era así. Era necesario oírlo, verlo y tocarlo para tener la seguridad de que no lo estaba. El príncipe se había ocupado personalmente de gran parte de la decoración de las siete salas destinadas a la gran fiesta, su gusto había guiado la elección de los disfraces.

Grotescos eran éstos, a no dudarlo. Reinaba en ellos el brillo, el esplendor, lo picante y lo fantasmagórico. Se veían figuras de arabesco, con siluetas y atuendos incongruentes, se veían fantasías delirantes, como las que aman los locos. En verdad, en aquellas siete cámaras se movía, de un lado a otro, una multitud de sueños. Y aquellos sueños se contorsionaban en todas partes, cambiando de color al pasar por los aposentos, y haciendo que la extraña música de la orquesta pareciera el eco de sus pasos.

Mas otra vez tañe el reloj que se alza en el aposento de terciopelo. Por un momento todo queda inmóvil; todo es silencio, salvo la voz del reloj. Los sueños están helados, rígidos en sus posturas. Pero los ecos del tañido se pierden -apenas han durado un instante- y una risa ligera, a medias sofocada, flota tras ellos en su fuga. Otra vez crece la música, viven los sueños, contorsionándose al pasar por las ventanas, por las cuales irrumpen los rayos de los trípodes. Mas en la cámara que da al oeste ninguna máscara se aventura, pues la noche avanza y una luz más roja se filtra por los cristales de color de sangre; aterradora es la tiniebla de las colgaduras negras; y, para aquél cuyo pie se pose en la sombría alfombra, brota del reloj de ébano un ahogado resonar mucho más solemne que los que alcanzan a oír las máscaras entregadas a la lejana alegría de las otras estancias.

Se congregaba una densa multitud en estas últimas, donde febrilmente latía el corazón de la vida. Continuaba la fiesta en su torbellino hasta el momento en que comenzaron a oírse los tañidos del reloj anunciando la medianoche. Calló entonces la música, como ya he dicho, y las evoluciones de los que bailaban se interrumpieron; y como antes, se produjo en todo una cesación angustiosa. Mas esta vez el reloj debía tañer doce campanadas, y quizá por eso ocurrió que los pensamientos invadieron en mayor número las meditaciones de aquellos que reflexionaban entre la multitud entregada a la fiesta. Y quizá también por eso ocurrió que, antes de que los últimos ecos del carrillón se hubieran hundido en el silencio, muchos de los concurrentes tuvieron tiempo para advertir la presencia de una figura enmascarada que hasta entonces no había llamado la atención de nadie. Y, habiendo corrido en un susurro la noticia de aquella nueva presencia, se alzó al final un rumor que expresaba desaprobación, sorpresa y, finalmente, espanto, horror y repugnancia. En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción. El desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la figura en cuestión lo sobrepasaba e iba incluso más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aún el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro. Su figura, alta y flaca, estaba envuelta de la cabeza a los pies en una mortaja. La máscara que ocultaba el rostro se parecía de tal manera al semblante de un cadáver ya rígido, que el escrutinio más detallado se habría visto en dificultades para descubrir el engaño. Cierto, aquella frenética concurrencia podía tolerar, si no aprobar, semejante disfraz. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata.
Cuando los ojos del príncipe Próspero cayeron sobre la espectral imagen (que ahora, con un movimiento lento y solemne como para dar relieve a su papel, se paseaba entre los bailarines),   se convulsionó en el primer momento con un estremecimiento de terror o de disgusto; pero inmediatamente su frente enrojeció de rabia.

-¿Quién se atreve -preguntó, con voz ronca, a los cortesanos que lo rodeaban-, quién se atreve a insultarnos con esta burla blasfematoria? ¡Agarradlo y desenmascaradlo, para que sepamos a quién vamos a ahorcar al alba en las almenas!

Al pronunciar estas palabras, el príncipe Próspero se hallaba en el aposento del este, el aposento azul. Sus acentos resonaron alta y claramente en las siete estancias, pues el príncipe era hombre temerario y robusto, y la música acababa de cesar a una señal de su mano.

Con un grupo de pálidos cortesanos a su lado  se hallaba el príncipe en el aposento azul. Apenas hubo hablado, los presentes hicieron un movimiento en dirección al intruso, quien, en ese instante, se hallaba a su alcance y se acercaba al príncipe con paso sereno y cuidadoso. Mas la indecible aprensión que la insana apariencia de enmascarado había producido en los cortesanos impidió que nadie alzara la mano para detenerlo; y así, sin impedimentos, pasó éste a un metro del príncipe, y, mientras la vasta concurrencia retrocedía en un solo impulso hasta pegarse a las paredes, siguió andando con el mismo y solemne paso que desde el principio lo había distinguido. Y de la cámara azul pasó la púrpura, de la púrpura a la verde, de la verde a la anaranjada, desde ésta a la blanca y de allí, a la violeta antes de que nadie se hubiera decidido a detenerlo. Mas entonces el príncipe Próspero, enloquecido por la ira y la vergüenza de su momentánea cobardía, se lanzó a la carrera a través de los seis aposentos, sin que nadie lo siguiera por el mortal terror que a todos paralizaba. Puñal en mano, se acercó impetuosamente hasta llegar a tres o cuatro pasos de la figura, que seguía alejándose, cuando ésta, al alcanzar el extremo del aposento de terciopelo, se volvió de golpe y enfrentó a su perseguidor. Se oyó un agudo grito, mientras el puñal caía resplandeciente sobre la negra alfombra, y el príncipe Próspero se desplomaba muerto. Poseídos por el terrible coraje de la desesperación, numerosas máscaras se lanzaron al aposento negro; pero, al apoderarse del desconocido, cuya alta figura permanecía erecta e inmóvil a la sombra del reloj de ébano, retrocedieron con inexpresable horror al descubrir que el sudario y la máscara cadavérica que con tanta rudeza habían aferrado no contenían ninguna figura tangible.

Y entonces reconocieron la presencia de la Muerte Roja. Había venido como un ladrón en la noche. Y uno por uno cayeron los convidados en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno murió en la desesperada actitud de su caída. Y la vida del reloj de ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Roja lo dominaron todo.
Edgar Allan Poe

martes, 10 de febrero de 2015

LOS CLÁSICOS EN LAS SERIES DE TELEVISIÓN

LOS CLÁSICOS EN LAS SERIES DE TELEVISIÓN
Las series de televisión incorporan en algunas de sus escenas fragmentos de obras literarias de autores clásicos.

En ocasiones se versionan o modifican las obras originales como  se hace por ejemplo con el poema titulado El Cuervo de Edgar Allan Poe en uno de los especiales de Halloween de Los Simpson.

EDGAR ALLAN POE EN LOS SIMPSON
En el programa especial de Halloween, Los Simpson recrean El cuervo, el famoso poema de Edgar Allan Poe.
La pequeña Maggie escucha a su hermana Lisa que es la que lee el poema de Poe.
El poema es protagonizado por Homer Simpson, su esposa, Marge, representa a su amada muerta, la hermosa Lenora y Bart, naturalmente, es el siniestro cuervo.


Bart The Raven from SFL-TV on Vimeo.


PERCY B. SHELLEY EN BREAKING BAD 
En la serie Breaking Bad se utiliza el soneto Ozymandias del poeta romántico inglés Percy Bysshe Shelley.

El episodio 14 de la quinta y última temporada de la serie de televisión estadounidense, Breaking Bad, fue titulado Ozymandias y mostró a su protagonista Walter White colapsando en la arena como se dice que ocurrió con el monumento de Ozymandias, el faraón Ramsés II, cuya fortuna y poderoso imperio rápidamente decayeron.

En julio de 2013, Breaking Bad lanzó un corto promocional en el que el actor, guionista y director Bryan Cranston leía el poema completo.
Aquí se le puede escuchar recitarlo ilustrado con una tipografía cinética.



JORGE MANRIQUE EN ISABEL
En la serie de recreación histórica de televisión, Isabel, es la propia reina Isabel la Católica la que lee y recita un conocido fragmento de las célebres Las coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique.





LOPE DE VEGA EN EL MINISTERIO DEL TIEMPO
Lope de Vega es uno de los autores literarios más citados.

La patrulla de El Ministerio del Tiempo en uno de sus capítulos tuvo una importante misión: lograr que Lope de Vega embarcase en el San Juan, uno de los pocos navíos de la Armada Invencible que sobrevivió. 
En una de las escenas del capítulo, Julián, harto de que el verbo florido de Lope de Vega encandile a Amelia, termina citándole unos versos de la canción de Rosendo Maneras de vivir: «No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí, otros por menos han muerto, maneras de vivir». Estos versos dejaron a Lope de Vega (Victor Clavijo) pensando...«¿Góngora?», preguntó...


LOPE DE VEGA EN CUÉNTAME CÓMO PASÓ
Carlos de Cuéntame cómo pasó pasea, en el capítulo 277, sus penas de amor por el madrileño parque de El Retiro mientras de fondo se escucha el conocido soneto de Lope de Vega titulado Varios efectos de amor.






BÉCQUER EN LOS PROTEGIDOS
En esta escena de la serie Los protegidos, el Culebra recita dos de las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer.


RIMA LXXVIII
Amor eterno

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar:
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.


RIMA IV
No digáis que agotado su tesoro,
De asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
Habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
De fuego y oro vista;
Mientras el aire en su regazo lleve
Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera,
¡Habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
Que al cálculo resista;
Mientras la humanidad siempre avanzando
No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!
Mientras sintamos que se alegra el alma
Sin que los labios rían;
Mientras se llora sin que el llanto acuda
A nublar la pupila;
Mientras el corazón y la cabeza
Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
Los ojos que los miran;
Mientras responda el labio suspirando
Al labio que suspira;
Mientras sentirse puedan en un beso
Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!




SHAKESPEARE EN FÍSICA O QUÍMICA

En el capítulo 3 de la sexta temporada de la serie Física o Química aparecen unos fragmentos de la obra teatral Romeo y Julieta del dramaturgo inglés Wiliam Shakespeare.













domingo, 19 de octubre de 2014

EDGAR ALLAN POE, BERENICE

Edgar Allan Poe retratado por Samuel Stillman Osgood



LA AMADA MUERTA
La amada muerta que regresa de la tumba para visitar a su primer amor es un recurso frecuentemente usado en la literatura. 

Poe consideraba que la muerte de una bella mujer es el tema más poético en el mundo.



La obra de Edgar Allan Poe han sido interpretada muchas veces en relación con su biografía y se cree que muchas de sus producciones literarias están influenciadas por la larga enfermedad de su joven esposa Virginia Clemm y su temprana muerte por causa de la tuberculosis.



Entre esas obras dedicadas a la muerte de hermosas mujeres destaca los poemas Annabel LeeUlalume, Eulalie Lenore, en el que Lenore es descrita como "la más hermosa muerta que falleció tan joven".



Virginia aparece también en la prosa de Poe. Por ejemplo, en los relatos titulados Ligeia, Berenice, Morella y Eleonora



En el cuento titulado Berenice el narrador y protagonista va a casarse con su prima Berenice, lo que recuerda mucho a la situación personal del poeta con Virginia Clemm.
                                
Virginia Clemm Poe retratada por Thomas Sully


BERENICE
Si tienes interés en leer Berenice, el cuento de Edgar Allan Poe, en este enlace puedes hacerlo:




DOCUMENTAL, EDGAR ALLAN POE: AMOR MUERTE Y MUJERES
Si te apetece saber algo más de Edgar Allan Poe, en este documental podrás encontrar datos muy interesantes y conocer su vida, su obra y su familia.

































sábado, 29 de marzo de 2014

EL DOBLE EN LA LITERATURA Y EL CINE


EL SOSIAS, EL DOBLE, EL CLON, EL REPLICANTE Y EL DOCTOR CHIFLADO

El sosias tiene una larga tradición en la literatura y en el arte, representado como el doble o Doppelgängery sus variaciones, la sombra, el autómata, el sonámbulo  o el monstruo creado por un científico loco, y sus formas modernas: el clon, el androide, el robot y el replicante.

El doble es un tema recurrente en la literatura, la tradición y el folclore popular.

Ya los antiguos egipcios nos hablan de la existencia de un doble o Ka de las personas.






Creían que este doble o Ka podía perdurar en el cuerpo del difunto si se conservaba momificado.


Al doble se le conoce también con la palabra alemana Doppelgänger.


EL DOBLE EN LA LITERATURA
El tema de El doble, a veces presentado en forma de gemelos o confusiones de identidad, lo utilizan ya Plauto y Molière en sus obras como un recurso cómico.

Pero no siempre el doble va asociado al humor y a la diversión ya que, de acuerdo con las tradiciones nórdicas, el ver al doble es un mal augurio.

Según nos dice el dramaturgo sueco Strindberg: "El que ve a su doble es que va a morir".
Recordemos a don Félix de Montemar protagonista de El estudiante de Salamanca del escritor romántico Espronceda cuando contempla su propio entierro.




El fascinante tema del doble ha sido tratado desde distintos puntos de vista por autores tan relevantes en la narrativa occidental moderna como E.T.A. Hoffmann en su relato Los elixires del diablo, Oscar Wilde con su famosa novela, El retrato de Dorian Gray  y Henry James y su narración, El rincón feliz, o, ya en el siglo XX, por citar autores en español, recordademos a Jorge Luis Borges con  Borges y yo o a Carlos Fuentes con Aura.

Sin olvidarnos del portugués Fernando Pessoa y sus múltiples heterónimos en los que el poeta se desdobla o se transforma desde su niñez y a lo largo de toda su vida.


Además de los citados, el doble aparece en la literatura en numerosos relatos algunos de los cuales vamos a repasar a continuación.



Uno de los más famosos es la novela El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson que ha sido llevada al cine multitud de veces.




















Jerry Lewis en El profesor chiflado

Una de estas versiones cinematográficas es la comedia El profesor chiflado protagonizada por el actor Jerry Lewis. 


En esta película Lewis interpreta a un científico loco y su doble en una parodia del disfraz, el desdoblamiento y el sosias.



El autor del Realismo ruso, Fiódor Dostoyevski, en su novela corta El doble. Poema de Petersburgorealiza un estudio sobre la dualidad del alma humana y su profunda complejidad. 



Su protagonista es un funcionario ruso que descubre asombrado  una noche que un individuo que se le cruza por la calle es idéntico a él.

Hans Christian Andersen


El célebre escritor danés de cuentos, Hans Christian Andersen, en su relato La sombranos muestra como un sabio deja a su sombra responsabilidades cada vez mayores hasta que finalmente la sombra suplanta la personalidad de su antiguo amo.



En la narración de Edgar Allan Poe, titulada William Wilson, el doble no encarna las tendencias malignas del protagonista, sino la voz de su conciencia.

En otro de sus cuentos, Ligeia, Poe nos muestra como una esposa muerta regresa de la tumba, suplanta a la segunda mujer y la transforma en su doble para horror de su marido.

Guy de Maupassant, en su relato llamado El Orla, mezcla la idea del doble maligno que está dentro de la mente del protagonista que está perdiendo la razón y la del monstruo o vampiro que se alimenta de su víctima.


Julio Cortázar, en su novela Rayuela, nos cuenta que el protagonista llama irónicamente a un personaje su Doppelgänger debido a una curiosa simetría que se establece entre ellos en varios aspectos de su vida.


Italo Calvino, en el relato El vizconde demediado, perteneciente a la trilogía de novelas llamada Nuestros antepasados, nos presenta a un protagonista que queda dividido en dos debido a una bala de cañón.

Las dos partes del vizconde, a pesar de estar desdobladas, sobreviven de forma independiente y sólo al final, tras una lucha entre ambas, consiguen unirlas y coserlas para formar el hombre completo.

EL DOBLE EN EL CINE Y LA FOTOGRAFÍA

Desde las sombras chinescas hasta la realidad virtual, la humanidad ha intentado reproducir el mundo en el que vivimos como en un espejo.


La pintura, la fotografía y el cine intentan duplicar el espacio en el que nos movemos.


Con el nacimiento de la pintura aparece la posibilidad de duplicar a las personas por medio del retrato y más tarde la fotografía pone esta posibilidad al alcance de todo el mundo.
En la actualidad con las posibilidades de los teléfonos inteligentes y de las nuevas tecnologías nuestra vida está siendo practicamente duplicada en todo momento. 

Ya en las primeras filmaciones de los hermanos Lumière está implícita la idea del doble, ahora nuestra vida se filma y se duplica, sin saberlo nosotros en muchas ocasiones, a través de los móviles de los que nos rodean o de las cámaras de vigilancia que llenan nuestro entorno urbano.

Por otro lado, a fotografía y el cine intentan escapar de las dos dimensiones y acercarse todavía más a la duplicación del mundo real a través de los hologramas y las películas en 3D.



Inseparables de David Cronenberg


Directores como Luis BuñuelAlfred HitchcockIngmar BergmanDavid CronenbergRoman Polanski o Stanley Kubrick, por nombrar a alguno, tratan frecuentemente en sus obras el tema del doble.


No olvidemos la película Vértigo de Alfred Hitchcock, por poner un ejemplo, donde la propia protagonista es transformada en una doble de sí misma.


Cartel de Vértigo de Hitchcock por Saul Bass



No en vano, en el cine, uno de los oficios establecidos es el de "doble" de los actores y llamamos doblaje a la actividad que realizan los actores de doblaje o dobladores.



Desde grandes obras maestras hasta películas de ínfima calidad, el tema del doble se repite incansablemente, tan nuevo y tan viejo como lo era ya en la época de Plauto.



En el cine la idea del doble aparece en las dos películas tituladas El estudiante de Praga de Paul Wegener y de Stellan Rye de 1913 y la de Henrik Galeen de 1926.

El estudiante Balduin por amor vende su imagen al diablo, a partir de ahí, su imagen lo perseguirá hasta llevarlo a la muerte.

En El gabinete del doctor Caligari de Robert Wiene, se ve como Caligari a través del sonámbulo Cesare consigue sus deseos manipulándolo para que le obedezca.



Cabe destacar que Tim Burton se inspiró en  la estética de Cesare  para el aspecto físico del protagonista de  Eduardo Manostijeras, una de sus películas basada en la recurrente idea de un monstruo creado por un científico.



El cine pronto adopta con gran éxito la figura del científico loco  o Mad Doctor desarrollada por Mary B. Shelley en su novela Frankenstein.

No olvidemos sus infinitas versiones desde la clásica El doctor Frankenstein de James Whale hasta Frankenstein de Mary Shelley  la película de Francis Ford Coppola.


Los monstruos que dichos científicos crean y controlan son desdoblamientos del propio protagonista que le permiten romper las normas sociales que lo sujetan.


Lo que nos lleva nuevamente a El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde tan versionada en el cine.



En este apartado de monstruos no podemos olvidarnos de la película El Golem y de las innumerables películas y series de televisión dedicadas a seres como el hombre lobo o los vampiros que aspiran a convertir a sus víctimas transformándolas en dobles suyos.


En cuanto al tema de los gemelos como dobles, ya Plauto sabía que la presencia de gemelos en una historia era una fuente inagotable de situaciones cómicas o sorprendentes.


El cine recoge esta idea y la aplica a todos los subgéneros cinematográficos o televisivos, citaremos algunas de las películas más significativas.

Recordaremos algunas de las comedias sobre enredos con gemelos como Tú a Boston y yo a California y todas sus versiones y secuelas o la película Twins con Arnold Schwarzenegger y Danny DeVito como gemelos dispares y antagónicos.




Lidsay Lohan en Tú a  Londres yo a California

No hay que olvidar en esta lista a las célebres gemelas Olsen en películas para adolescentes como Dos por el precio de una o, para los hablantes de español, a las en un tiempo famosas gemelas españolas Pili y Mili en Como dos gotas de agua.

Ya que hablamos de gemelos, y puesto que están de moda las películas de superhéroes de Marvel, recordar los míticos enfrentamientos de estos héroes a través de la historia del cómic con sus gemelos o dobles negativos.

De muestra representativa recordemos la película Spider-Man 3 de Sam Raimi donde el superhéroe arácnido nos muestra su faceta malvada.



Otras películas explotan también el lado oculto o morboso de los gemelos en obras como Una vida robada de Curtis Bernhardt con Bette Davis, El resplandor de Stanley Kubrick o Inseparables de David Cronemberg.
















Las gemelas fantasmas de El resplandor de Stanley Kubrick



La ciencia ficción ha tratado el tema del doble a través de robots o replicantes en películas como Blade Runner  de Ridley Scott sobre una novela de Philip K. Dick titulada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
















Blade Runner de Ridley Scott

Por no hablar de la inquietante idea de los clones y la clonación que tratan dos películas de ciencia ficción tan diferentes como Los niños de Brasil de Franklin J. Schaffner basada en la novela homónima de Ira Levin que trata sobre un intento de clonar a Hitler y El ataque de los clones de la saga de La guerra de las galaxias de George Lucas.











El ataque de los clones de George Lucas

O llevando ya el tema de lo doble a un punto extremo, la clonación total de nuestro mundo o la imposibilidad de distinguir entre el mundo real y la realidad virtual que aparece en la trilogía de Matrix de los hermanos Wachowski.


 Matrix Reloaded de los hermanos Wachowski


Uno de los miedos de la humanidad más ancestrales es el temor a que alguien se apodere del alma de un individuo a través de la duplicación de su imagen.

Recordemos la negativa de algunas sociedades a que se les tomen fotografías, las prácticas de vudú basadas en la creación de un muñeco con características de la víctima con el fin de hacerle mal o la protección que nuestra sociedad actual hace del derecho de las personas a la propia imagen.

En la actualidad hay que recordar que se considera un delito la creación de un perfil falso en internet utilizando los datos propios de otra persona, el robo o la manipulación de un perfil ajeno o la usurpación o el uso de la imagen de otro individuo para suplantar su personalidad.























Los gemelos Weasley en Harry Potter

SI QUIERES SABER MÁS SOBRE EL TEMA:

La información para esta entrada, está tomada de las siguientes fuentes:

El tema del doble en el cine
El doble





Dedicatoria de Harrison Ford a su doble Vic Armstrong
"Vic, si aprendes a hablar, tengo un gran problema."
Harrison